El City levanta un marcador adverso ante el Schalke (2-3) en los últimos cinco minutos y con un hombre menos.

El City superó (2-3) al Schalke 04 en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones. El equipo de Pep Guardiola se adelantó en el marcador con un tanto de Sergio Agüero, pero antes del descanso vio como los locales tomaban la iniciativa con dos lanzamientos desde el punto de penalti. Pero en los últimos cinco minutos, y con diez hombres, los tantos de Leroy Sané y Raheem Sterling desataron la locura.

Lo que pasó

No hay competición como la Liga de Campeones. Indescifrable, impredecible. La competición “más especial” en palabras de Pep Guardiola en la previa de una de aquellas noches convertidas en clásicos instantáneos para la memoria de los aficionados.

Partía el City, líder de la Premier League, con el cartel de claro favorito (según los analistas) ante un Schalke que solo quedó por detrás del Bayern de Munich en la pasada edición de la Bundesliga, pero que en el actual campeonato germano merodea por la zona media de la tabla.


                        RAHEEM. Sterling celebra el gol de la victoria.
RAHEEM. Sterling celebra el gol de la victoria.

Y pareció plasmar el City su favoritismo, cuando Sergio Agüero, tras un gran esfuerzo de David Silva en la presión, lograba el primer tanto de la noche en el Arena AufSchalke. No habían transcurrido veinte minutos de juego y los de Pep Guardiola ya habían alcanzado el siempre codiciado objetivo del gol a domicilio en Europa.

Para los registros personales del Kun, el tanto ante el Schalke es el séptimo en las últimas siete salidas europeas y su quinto consecutivo en una eliminatoria de los octavos de final de la Liga de Campeones.

Pero no hay tregua en esta competición en la que lógica y los favoritismos se desvanecen. Había logrado el City lo más complicado, dominaba y parecía tener el encuentro en su terreno. Pero en dos acciones los de Domenico Tedesco tomaron la iniciativa. Nabil Bentaleb, por partida doble, transformó desde los once metros dos lanzamientos por mano de Nicolás Otamendi primero y por una falta de Fernandinho a Salif Sané después.

 

El panorama se oscureció todavía más para el City con la segunda amarilla a Nico que obligó al equipo a encarar la recta final, más de veinte minutos, con inferioridad numérica sobre el césped.

Pero quedaba tiempo más que suficiente para un nuevo giro de guion, que no solo cambió el desenlace de la noche alemana, sino que abre un escenario opuesto para el equipo de cara la vuelta.

Y fue Leroy Sané, la última gran figura salida del Schalke, en su regreso a casa, quien dio la vuelta de tuerca al encuentro al transformar un magistral lanzamiento de falta a solo cinco minutos para el final.

 

El empate ya tenía aroma de victoria. Y la victoria final tuvo sabor gloria. Porque tan solo tres minutos después, Raheem Sterling recogió un envío de Ederson y ante la indecisión defensiva se hizo con el balón para definir con templanza ante Ralf Fährmann.

Lo que significa

El City encara la vuelta de los octavos de final con ventaja. El encuentro en Manchester se jugará el martes 12 de marzo.

El Hombre del Partido: Bernardo Silva

Otra vez, no es novedad, brillante en la elaboración ofensiva.

Lo que viene

El City busca el domingo 24 el primer título del curso en la final de la Carabao Cup ante el Chelsea. La Premier League regresará el miércoles 27, ante el West Ham en el Etihad Stadium.