El City estuvo a milímetros de alcanzar la semifinal de la Liga de Campeones, pero cayó por los goles en campo contrario pese a superar al Tottenham (4-3).

El City se despidió de la Liga de Campeones a pesar de superar al Tottenham 4-3 en el Etihad Stadium. Tras el 1-0 para los Spurs en Londres, Raheem Sterling igualó la eliminatoria tras apenas cuatro minutos. Un doblete de Son (7’ y 10’) obligaba a los de Pep Guardiola anotar tres tantos más que llegaron en las botas de Bernardo (11’), Sterling (21’) y Sergio Agüero tras el descanso. El gol de Fernando Llorente (73’) para los Spurs obligaba otro tanto que no llegó. Lo anotó Sterling en el descuento, pero el VAR lo desestimó por fuera de juego.

Lo que pasó

No hay competición equiparable a la Liga de Campeones, capaz de dártelo todo y quitártelo por segundos… y por milímetros. Este fue el caso para el City en una noche épica decida por el VAR tras el tanto de Raheem Sterling en el 92’ que ponía al equipo en la segunda semifinal de su historia.

Todo escapó a la lógica en una noche que no se olvidará. No hay lógica en el fútbol, un espectáculo sin igual y se agradece, aunque impredecible, ofrezca noches amargas como las de hoy en Manchester.


                        NO PUDO SER. El equipo sigue optando al triplete inglés.
NO PUDO SER. El equipo sigue optando al triplete inglés.

Los diez primeros minutos escaparon a cualquier razonamiento. Cuatro goles convertían la vuelta de los cuartos de final en un enigma indescifrable. Porque salía el Tottenham a mantener una ventaja mínima y se encontró que la perdía a los cuatro minutos. Era el escenario ideal para los de Pep Guardiola.

Pero los Spurs le dieron la vuelta al marcador en dos acciones individuales de Son que obligaba al City a marcar tres goles para levantar la eliminatoria. Y el primero de ellos, obra de Bernardo, llegó apenas un minuto después.

La tormenta apaciguó y el City se hizo con el balón, lo único previsible en una noche inescrutable. Llegó el 3-2 de un Sterling sublime, llegando al segundo palo a un centro de Kevin De Bruyne. El equipo había descontado dos tantos y quedaban casi setenta minutos para buscar el tercero.

Especularon los visitantes y las tuvo el equipo. Y fue Sergio Agüero, redimido de su noche en Londres, quien anotó el cuarto tanto que citaba momentáneamente al equipo con el Ajax por un puesto en la final de Madrid.

 

No le quedaba otra al Tottenham que volcarse en busca del tanto que necesitaba y llegó, obra de Fernando Llorente, tras una concatenación de infortunios tras un saque de esquina que el atacante español introdujo en la red Ederson con la cadera.

Quedaba espacio para la épica y la hubo por momento en las botas de Sterling y ese recorte de sangre helada tras el que mandó el balón al fondo de la portería de Lloris. Euforia interrumpida… Había fuera de juego de Agüero, por milímetros, en el inicio de la jugada.

Lo que viene

El City sigue con plenas opciones en los dos títulos restantes. Los Spurs serán, de nuevo, el rival el sábado en la Premier League. El miércoles 24, el equipo cruzará la ciudad para medirse el Manchester United en Old Trafford.