Fue portero durantelos últimos minutos del empate en Milán frente al Atalanta en la Liga de Campeones.

Cuatro días después de lograr el gol de la victoria ante el Southampton a cinco minutos del final, Walker salió del banquillo para colocarse bajo palos después de la expulsión de Claudio Bravo. El chileno entró, a su vez, en sustitución de Ederson al descanso por problemas físicos del brasileño.

Nada más entrar, tuvo que entrar en acción. Detuvo el libre directo de Ruslan Malinovskyi. No sufrió más y el City aguantó el resultado para seguir acercándose a los octavos de final.

Preguntado sobre si se ofreció como guardameta de repuesto, Walker respondió: “Creo que fue un poco por las dos partes. A veces bromeo con los porteros en los entrenamientos, les digo cómo atajar y demás. ¡Hoy he visto que a veces es necesario parar la pelota en dos tiempos!”.

“Bromas aparte, vinimos aquí a sacar un punto o una victoria. Ellos son un buen equipo, juegan uno contra uno, y están en la Liga de Campeones con razón, por lo que salir de aquí con un punto, tal y como terminó el partido, es un buen resultado”.