El Manchester City vence al West Ham en un partido en el que destacaron tanto las caras nuevas, las jóvenes y las más habituales en el primer equipo. Un buen inicio de gira.

Un equipo plagado de posibles titulares y otro con futbolistas cuya mayor motivación era llamar la atención de su entrenador, Pep Guardiola. El Manchester City salió al Nanjing Olympic Sports Center con un equipo joven, pero también descarado que no se amilanó ante los hammers. Ni siquiera cuando el West Ham abrió el marcador.

Rodrigo disputó sus primeros minutos como jugador del Manchester City junto a David Silva. El madrileño era protegía la espalda y el canario daba salida a los balones recuperados.

El brillo, en los primeros 20 minutos de juego, lo pusieron los jóvenes cityzens. Ian Carlo Poveda, Adrián Bernabé y Lukas Nmecha quisieron mostrar su fútbol a Pep Guardiola y todos contaron con acciones puntuales para demostrar su valía. En varias de ellas se apoyaron en Tommy Doyle, que se movió y apareció para ofrecer ayudas que sus compañeros aprovecharon. Un debut muy movido con el primer equipo.

Sin embargo, quien contó con las ocasiones más claras en este espacio de tiempo fue el West Ham, pero los disparos de Anderson primero y Bravo evitó el tanto de Lanzini minutos después. En el 25, sin embargo, no pudo detener el tiro de Mark Noble desde los once metros. Angeliño había interceptado el esférico con la mano dentro del área, por lo que el colegiado señaló un penalti que Claudio Bravo, que regresaba al equipo, no pudo detener.

Los londinenses contaban con la experiencia, pero los celestes no acusaron su juventud. Mantuvieron la calma y dieron la vuelta al marcador en dos minutos con dos jóvenes protagonistas. Bernabé cruzó un balón preciso desde la banda derecha que David Silva paró con el pecho antes de golpearlo, de volea, con su pie izquierdo. Desde cerca, sin dar oportunidad alguna a Roberto, el meta español del West Ham. En la siguiente acción, Nmecha fue objeto de falta dentro del área, y él mismo se encargó de transformar la pena máxima.

Pep Guardiola dio entrada a Raheem Sterling, Leroy Sané, Bernardo Silva y Kevin De Bruyne al descanso para que el City moviera el esférico aún más rápido. Se abrían los espacios y las conexiones se establecieron antes. Todo fue pronto, como la doble ocasión de Sané y Sterling a la que respondió perfectamente Roberto nada más comenzar el segundo tiempo.

Cuando el reloj acechaba la hora de partido, el City presionó arriba, propiciando un error de la zaga rival a la hora de sacara el balón desde atrás. Sané lo ofreció de primeras a Sterling, que encaró al portero y lo batió.

Raheem tuvo una nueva oportunidad a un cuarto de hora para el final gracias una salida con velocidad del City. Roberto evitó que el inglés marcara en primera instancia, pero el ataque siguió y no pudo evitarlo en una segunda.