El Manchester City retoma la competición tal y como la dejó antes del parón internacional: ganando.

En la rueda de prensa previa al choque, Pep Guardiola se preguntaba si los suyos saldrían mentalizados y dando continuidad a la racha que les había llevado a ganarlo todo en septiembre, o si por el contrario, la pausa por compromisos internacionales restaría concentración al equipo.

Bien, los suyos se encargaron de contestar la pregunta y dejar atrás cualquier tipo de duda. El City sigue en su línea.

Lo que pasó

La pasada campaña el Stoke City logró aguantar el marcador inicial y se llevó un punto de su visita al Etihad Stadium. Y ese parecía ser el objetivo de los de Mark Hughes nuevamente. Salieron a esperar atrás. El Manchester City no vaciló. Sin generar grandes ocasiones de peligro, los sky blue controlaron el inicio del partido.

Diecisiete minutos tardaron los hombres de Pep en abrir el marcador. Kevin De Bruyne vio la subida de Kyle Walker por banda derecha, y el lateral inglés vio el movimiento de Gabriel Jesus en el área pequeña. El brasileño se abrió el espacio necesario para poder marcar a placer. Sin problema.


                        Leroy Sané se marcha por velocidad.
Leroy Sané se marcha por velocidad.

Dos minutos más tarde se repetía la misma jugada, en esta ocasión en la banda izquierda. De Bruyne para Sané, que cruza el balón para que Raheem Sterling volviera a marcar a placer.

El City jugaba y el Etihad disfrutaba. Y David Silva avisó poco después. De nuevo una internada por banda y de nuevo un pase atrás. Pareció, sin embargo, que los zagueros visitantes habían aprendido la lección, pues rodearon al futbolista canario del City sin ofrecerle oportunidad de rematar. En el minuto 29, Silva tuvo más tiempo y no desaprovechó una jugada calcada para anotar el tercero de la tarde.

Nadie hubiese imaginado en ese momento que el Stoke sería capaz de dar la vuelta al marcador, pero los potters pusieron en un apuro a los locales. Mame Diouf hizo una pared con Jesé Rodríguez dentro del área antes de marcar gracias a un rebote sobre Fabian Delph.

Ocurrió al borde del descanso y el tanto tenía la etiqueta de anecdótico. En la reanudación Diouf volvió a marcar, de nuevo aprovechando un rebote –en esta ocasión sobre Kyle Walker-. Entonces sí. Entonces el City tuvo que demostrar que el parón no modificó la mentalidad. El espectáculo debía continuar. Y lo hizo.

Tres goles más entre los minutos 55 y 62 llenaron de júbilo la grada del Etihad, encantada con la actuación de Kevin De Bruyne. El belga no marcó, pero seis de los siete goles los creó él. Bien dando la asistencia final o bien iniciando la jugada.


                        David Silva anota el tercero de la tarde.
David Silva anota el tercero de la tarde.

Bernardo Silva, a falta de diez minutos para el final, cerró una goleada memorable. Un partido que da rienda suelta a las ilusiones de una afición que disfruta viendo a su equipo. Tres puntos más para, ahora sí, lograr el liderato en solitario.

Momento clave

Los tres primeros goles parecían cerrar el partido. Sin embargo, los dos tantos del Stoke ayudaron a que apareciesen algunas dudas. El City acabó con ellas por la vía rápida, y con goles. En el minuto 55, Kevin De Bruyne recuperó un balón en el centro del campo y salió con velocidad. Dio el pase en el momento justo y envió el balón al lugar indicado. Allí esperaba Gabriel Jesus, que marcó sin problemas para devolver la tranquilidad. Calma.

Hombre del partido

En su partido número 100, Kevin De Bruyne volvió a dar un recital. Otro más. El belga, repartió juego y goles a partes iguales. Imparable, decisivo, preciso, inteligente.

Lo que viene

Tras el empate del Manchester United en Anfield frente al Liverpool, el Manchester City queda líder en solitario en la Premier League, competición que seguirá disputando el próximo fin de semana, cuando reciba al Burnley. Antes, el martes 17, el Nápoles visita el Etihad Stadium para disputar el tercer partido del Grupo F de la Liga de Campeones.