El Manchester City se encontró con un gol en contra y con un hombre menos al final del primer tiempo y peleó por dar la vuelta a la situación. El gol del extremo inglés valió un punto.

Una montaña rusa. Lo que empezó como un encuentro igualado, se rompió en los instantes finales del primer tiempo. El gol de Rooney y la expulsión de Walker obligaron al City a remar a contracorriente para tratar de sacar algo positivo en la segunda jornada de la Premier League.

Raheem Sterling, con un gol en el minuto 82, puso el empate final en el marcador.

Lo que pasó

Ambos equipos imprimieron intensidad al choque desde el pitidio inicial. Sin llegar a generar ocasiones claras, City y Everton pugnaron por el balón en el centro del campo. Los locales tratando de dominar el esférico y los visitantes queriendo salir con velocidad.

Y lo hicieron en dos ocasiones, cuando los jóvenes Dominic Calver-Lewin y Tom Davies dispararon desviado en sendas ocasiones. Kevin De Bruyne también puso a prueba a Jordan Pickford, como lo haría más tarde Nicolás Otamendi desde la frontal.

Con el reloj sobrepasando la media hora de juego, el City parecía abalanzarse sobre su rival. Phil Jagielka arrebató en el último suspiro un balón a Sergio Agüero cuando el argentino preparaba el disparo. Instantes después David Silva estrellaba el balón contra el poste.


                        Agüero busca el gol en una de las primeras ocasiones del duelo.
Agüero busca el gol en una de las primeras ocasiones del duelo.

Wayne Rooney, sin embargo, fue quien abrió el marcador. Sucedió 50 segundos después de la oportunidad de Silva. Calver-Lewin recortó dentro del área de Ederson antes de entregar el balón a Rooney, que sobre el punto de penalti no desaprovechó la oportunidad.

Corría el minuto 35. Diez más tarde, poco antes del descanso, Kyle Walker vería una segunda amarilla tras un choque con Calver-Lewin. Robert Madley le había amonestado momentos antes por una falta sobre Leighton Baines, y el lateral, que se estrenaba como jugador del City en el Etihad, tuvo que abandonar el partido.

Pep Guardiola reestructuró el equipo dando entrada a Raheem Sterling en el lugar de Gabriel Jesus tras el descanso. El City salió, nuevamente, con intensidad y actitud. Dispuesto a dar la vuelta al marcador. Y dominó con claridad el segundo tiempo.

Los de Goodison Park se plantaron atrás, quisieron dormir el partido y también gozaron de ocasiones para ampliar su ventaja. Pocas y aisladas, eso sí.

Mientras, los locales se hartaban de llegar al área de Pickford y generar peligro. Pero el empate no llegaba. La presión era asfixiante, pero los visitantes parecían aguantar. Como quien se sumerge en el agua y trata de aguantar la respiración. En cualquier momento debían salir a la superficie, debía haber alguna fuga.

Y sucedió.


                        ¡Gol!
¡Gol!

Mason Holgate quiso despejar un centro de Danilo pero se lo ofreció en bandeja a Sterling. El inglés enganchó el esférico con pierna derecha y lo envió junto al poste de Pickford, que no pudo hacer nada.

Lejos de contentarse con el empate, los hombres de Guardiola siguieron empujando con el objetivo de lograr los tres puntos. Restaban poco menos de diez minutos y Morgan Schneiderlin, tras una falta sobre Sergio Agüero, dejaría a los suyos con diez.

El Everton se encerró atrás y el City apretó y peleó. Al remate, ambos se repartieron los puntos en juego.

Lo que viene

El City acumula cuatro puntos en dos jornadas. Visitará al Bournemouth el próximo fin de semana y, tras el parón internacional, recibirá al Liverpool en el Etihad Stadium el sábado 9 de septiembre.