El Manchester City goleó al Steaua Bucarest, 5-0, y ya vislumbra la fase de grupos de la Liga de Campeones en el horizonte.

La ida del playoff de acceso a la fase de grupos de la Liga de Campeones fue un encuentro extremadamente vivo, con no solo cinco goles sino dos penales errados, varios lanzamientos a la madera e innumerables ocasiones para ambos equipos.

El City toma una renta holgada para el partido de vuelta la próxima semana.

Lo que pasó

Es la primera vez que el Manchester City logra cinco goles fuera de casa en un partido europeo. Y pudieron ser más. Niță se hartó de detener disparos de los atacantes cityzens y, pese al resultado, fue uno de los jugadores destacados del encuentro.

Sin embargo, fue el Steaua Bucarest quien salió con fuerza, apretando a la zaga visitante e incluso sumando ocasiones en los primeros minutos. Que Sergio Agüero fallara un penalti tras una caída de Raheem Sterling dentro del área en el minuto 8, ayudó a instalar la sensación de que podría ser un partido complicado para los de Pep Guardiola.

El propio Sterling sería protagonista en el gol que abría el marcador. Se habían jugado 13 minutos cuando aprovechó un error de la defensa rumana para asistir a David Silva, que no erró frente al meta rival. 0-1.

Lejos de acusar el fallo desde los once metros, el Manchester City empezó a acumular la posesión. El balón era suyo y fue imponiéndose poco a poco al Steaua.

El penalti sobre Aleksandar Kolarov debió calmar el encuentro. Pero no fue así. Agüero estrelló el balón contra el larguero. No parecía ser la noche del argentino.

El Steaua aprovechó el momento para poner en problemas a Willy Caballero, que volvió a ser titular.

Hasta que Agüero marcó. Finalmente.

Con el partido llegando al descanso, el Kun logró batir a Niță de una vez por todas. Lo hizo para resarcirse, también para ampliar la ventaja de los suyos de cara al segundo tiempo. Aunque Willy Caballero tuvo que aparecer en la siguiente jugada para evitar que la potente volea de Popa desde dentro del área volviera a hacer dudar al City de su capacidad.

Y Nolito cerró el partido cuando solo se habían disputado cuatro minutos del último acto. El español recibió un balón de Kevin De Bruyne en el corazón del área, lo condujo hasta encontrarse con Niță, regatearlo y marcar, con calma,  su primer gol con el Manchester City.

Los rumanos dejaron espacios atrás, entre su centro del campo y su defensa. Algo que los ingleses supieron aprovechar gracias a sus veloces atacantes.

Dos goles más de Sergio Agüero cerraron la ida de una eliminatoria que los sky blues cerrarán la próxima semana en el Etihad Stadium.

Momento clave

Corría el minuto 42. El primer tiempo vivía su ocaso. Tras el gol de David Silva y los penales errados por Sergio Agüero, el Steaua Bucarest parecía despertar y empezó a acumular ocasiones. Pero volvió a aparecer Raheem Sterling.

El extremo inglés dio su segunda asistencia del partido para que el Kun se desquitara. El atacante argentino batió a Niță para recobrar la confianza y agrandar la renta del City, algo que permitiría a los de Pep afrontar el segundo tiempo con calma.

Hombre del partido

Nolito no dejó de trabajar un solo instante. Lo hizo en la banda izquierda, desde donde llegó continuamente al área del Steaua Bucarest.

Marcó su primer tanto con la zamarra del City y asistió a Agüero en el cuarto gol del City. Solo el meta rival y la madera evitó que sumara más goles a su cuenta.

Foto del partido

Los goles del City en Rumanía hablaron español

Alineaciones

Dos cambios en la alineación con respecto al debut en la Premier League. Los argentinos Nicolás Otamendi y Pablo Zabaleta partieron de inicio, con Kolarov en el lateral izquierdo y John Stones en el eje de la zaga junto a Otamendi.

El resto del equipo fue el mismo que el que se enfrentó al Sunderland. Al igual que ocurrió el pasado sábado, los laterales ocupaban el centro del campo cuando el City estaba en posesión del esférico para liberar a Sterling y Nolito, que supieron aprovechar los espacios que el Steaua dejaba atrás para llevar peligro a la meta rumana y cerrar el partido con confianza. Ambos extremos fueron, probablemente los mejores jugadores del choque.