El Manchester City lo volvió a hacer. Tres partidos de liga y tres victorias para los de Pep Guardiola. Frente al West Ham, además de los tres puntos se llevaron la ovación de una afición que disfrutó con una tarde placentera pese a que los londinenses apretaron en el tramo final.
Lo que pasó
Se esperaba un partido duro, complicado. El City saltó al césped dispuesto a dar la cara. Y lo hizo. En menos de media hora, los hombres de Pep Guardiola abrieron el cerrojo planteado por Slaven Bilic y obligaron al West Ham a adelantar líneas en busca de un gol que les mantuviera con vida. Los de Manchester aprovecharon para generar peligro también a la contra, pese a que el balón fue sky blue durante el 68% del tiempo en la primera mitad.
El equipo se vio cómodo con el esquema del nuevo entrenador. Hubo más fluidez, más rapidez y mayor entendimiento.
El West Ham salió con cinco defensas, cosa que dificultaría el choque del City si los de Guardiola no abrían pronto podrían complicarse las cosas. Pero lo hicieron.
A los siete minutos Silva arrancó con velocidad desde el centro del campo y pasó el balón a Nolito. El atacante español llegó a la línea de fondo para dejar el esférico atrás. Sterling no falló junto al punto de penalti.
El Etihad disfrutaba con el juego de los suyos, que ampliaron la renta en el minuto 18 con un potente cabezazo de Fernandinho a centro de Kevin De Bruyne.
Era una tarde plácida. Incluso Nolito pudo ampliar el marcador tras la reanudación, pero tanto él como Agüero arrancaron en fuera de juego y el colegiado invalidó la jugada.
La calma desaparecería. Michail Antonio se encontró con un balón en el área pequeña del City en el minuto 57 y lo cabeceó a gol. Los del este de Londres volvieron a meterse en el partido.
Los de Manchester trataron de anotar el tercero pero era el West Ham quién impuso el ritmo del partido en los minutos posteriores al 2-1. El City quiso retener la posesión, romper este ritmo. Pero también trazó rápidos contraataques cuando la situación se prestaba a ello.
Finalmente, Sterling certificó la victoria local con calma. El partido terminaba –se superaba el minuto 90- y el extremo inglés recibió un balón de Silva dentro del área. Lo recogió, encaró a Adrián, lo regateó y marcó a placer. Como si llevara toda una vida haciendo la misma jugada.
Momento clave
Poco antes del tanto visitante, un balón de Nolito dejaba solo a Agüero ante el meta rival. El argentino lo regateó, se giró y vio como el árbitro invalidaba la jugada por un fuera de juego que las repeticiones televisivas demuestran que no fue tal. Habría matado el partido. Del 3-0 se pasó al 2-1 y a los nervios posteriores.
Hombre del partido
Raheem Sterling no dejó de correr. El extremo inglés parece haber ganado en confianza y seguridad con la llegada de Pep Guardiola. Frente al West Ham volvió a ofrecer una actuación fantástica que finiquitó con dos goles.
Foto del partido
Sterling marcó sus primeros goles de la temporada.