La Chile de Claudio Bravo cayó ante Alemania en San Petersburgo, en la final de la Copa Confederaciones.

Era el segundo encuentro del verano entre La Roja y Die Mannschaft tras el empate a uno en la fase de grupos del mes pasado. En esta ocasión, sin embargo, los hombres de Joachim Löw se impusieron en un duelo competido para conquistar su primera Copa Confederaciones, que amplía una sala de trofeos con múltiples títulos internacionales, además de escalar al puesto número uno del ránking mundial de la FIFA.

Lars Stindl marcó con el interior del pie a los veinte minutos después de un error terrible de Marcelo Díaz, que no vio a Timo Werner y dejó vendido a Claudio Bravo. El fallo no hacía justicia a un inicio excelente de los chilenos.

Las tres paradas de Claudio Bravo en la tanda de penaltis ante Portugal era el tema de conversación antes de la final. El meta del City terminó llevándose el Guante de Oro.

Pese a su empuje en la segunda mitad, los andinos no lograron igualar el tanto alemán.

Previamente, el jugador del City Bernardo Silva vio como Portugal remontaba para vencer a México por 2-1 en Moscú en la lucha por la tercera plaza.