Nico Otamendi, uno de los protagonistas del histórico arranque de temporada del City, habla sobre su buen momento… en ambas áreas.

El relato de la histórica temporada del City 2017-2018 se escribe desde los récords estadísticos de victorias y puntos. Son 18 triunfos consecutivos para el equipo de Pep Guardiola, poseedor en el casillero de 58 de los 60 disputados, protagonista del mejor arranque jamás visto no solo en el campeonato inglés, sino también en las cinco grandes ligas europeas. Pero la andadura sin igual del equipo se entiende asimismo desde la solidez y la eficiencia, parámetros en los que brilla Nico Otamendi.

El central argentino se ha ganado con todo merecimiento los galones de General en su elástica celeste. Con aplomo, jerarquía y también goles –algunos decisivos como la de la victoria en Old Trafford– el juego de Nico ha alcanzado otro nivel en la presente campaña. Central firme y contundente, ahora es partícipe en la construcción de juego desde atrás en la que se sustenta la idea de juego de Pep que ya ha cuajado en el City.

“El primer año siempre cuesta un poco más, la adaptación a un nuevo sistema de juego y a una idea. Esta temporada todos conocemos los conceptos que quiere Pep y tratamos de mejorar día a día”, explica Nico, al que no sorprende ver salir con el balón jugado a larga distancia de su área, superar líneas rivales y buscar con temple y precisión el pase que la jugada requiere.

“La cantidad de partidos y la confianza del entrenador son importantes a la hora de salir con el balón en una jugada. Si un equipo está metido atrás, los centrales tenemos que salir con la pelota y tener la paciencia para poder dar el pase en el momento exacto. Eso se entrena durante la semana, practicamos todo para tratar que el día del partido salga de la mejor manera”, añade.


                        EL GENARAL. Nico brilla en todos los ámbitos en la presente temporada.
EL GENARAL. Nico brilla en todos los ámbitos en la presente temporada.

Fijo en la zaga, Otamendi ya suma 24 partidos esta temporada. Los contratiempos en forma de lesión no han permitido a Pep poder afianzar una zaga. La prolongada ausencia de Benjamin Mendy ha sido suplida con más que solvencia por Fabian Delph y en el eje de la defensa Nico no ha encontrado una pareja estable por los problemas físicos de Kompany y la lesión muscular de Stones. Sin embargo, con John, Vincent o al lado de Mangala y circunstancialmente de Fernandinho, la defensa del City no se ha resentido de los cambios. Tampoco Nico a nivel individual, habituado al flanco izquierdo, pero ocupando con igual efectividad el derecho cuando la entrada de Mangala así lo ha requerido. “El equipo tiene jugadores de mucha categoría, de mucha calidad, por eso no se nota a la hora de los cambios. El entrenamiento es para todos igual cada uno tiene que adaptar la idea a su puesto y tratar de si le toca jugar hacerlo de la mejor manera para que el equipo funcione a la perfección”

El rendimiento defensivo ha llegada esta temporada acompañado, además, de goles. En medio curso, Nico suma cinco, cuatro en la Premier League y uno en la Liga de Campeones, ya muy cerca de los seis tantos que consiguió con el Oporto la temporada 2010/2011 y con el Valencia la 2014/2015. “Los goles ayudan al equipo, que es lo verdaderamente importante. Siempre trato de ir decidido en la disputa, para ganarla, y esta temporada se ha dado la posibilidad de poder marcar más goles. En lo personal lo disfruto”.

Las fechas Navideñas son especialmente ajetreadas en Inglaterra. El equipo ha superado con victoria los dos primeros compromisos ante Bournemouth i Newcastle. El City cerrará 2017 el día 31 en Londres ante el Palace, para recibir apenas 48 horas después al Watford en el Etihad Stadium. “Es complicado. Prácticamente no hay descanso. Los entrenamientos cambian, son más tácticos, con más video, el trabajo del equipo técnico gana peso. Nosotros tenemos que seguir captando las ideas para buscar la mejor manera de superar al rival”.