En lo que resultó ser un día histórico para el Club, el City arrolló al Exeter por 10-1 en el Etihad en la tercera ronda de la FA Cup, sellando así nuestro billete para el sorteo de la cuarta ronda e igualando nuestra mayor victoria de la historia: el resultado igualó el 10-1 contra el Huddersfield Town registrado en Maine Road allá por 1987.
En una tarde cargada de aspectos positivos, el nuevo fichaje Antoine Semenyo marcó un gol en su debut y repartió una asistencia en una exhibición que le valió el premio al jugador del partido.
Max Alleyne, por su parte, celebró su segunda titularidad con el primer equipo anotando su propio estreno goleador con el City para abrir el marcador.
En un día en el que una gran cantidad de talentos de la Academy volvieron a ser protagonistas, McAidoo, de 17 años, culminó su magnífica actuación de debut con un brillante tanto en la segunda mitad.
En un momento dado de la segunda parte, el City llegó a tener a siete jugadores de la Academy sobre el terreno de juego. Para entrenador asistente Lijnders, el impacto y el hambre de McAidoo sirvieron para personificar tanto la rica cantera de talento que el Club descubre constantemente como su actitud contagiosa:
“Creo que todo el mundo lo ha visto”, afirmó Lijnders.
“Es un chico que quiere el balón constantemente. Cuando Ryan encara la portería, es peligrosísimo. Puede ir por dentro o por fuera y mantiene la posesión en situaciones distintas. Esa determinación de querer crear siempre, especialmente por cómo jugamos con los hombres de banda... Queremos este tipo de jugadores”.
“Si traes a los chicos pronto y entrenan pronto contigo, pueden adaptarse más rápido a la intensidad del primer equipo y dar los pasos que queremos que den. Lo de Ryan hoy va en serio. Hubo destellos, pero no sólo fueron destellos”.
“La forma en que sigue a Erling todo el tiempo y presiona... Ha jugado 95 minutos y no había jugado en bastante tiempo porque siempre está entrenando con nosotros”.
“Me saca una sonrisa cuando recibe el balón y creo que también se la saca a los aficionados. Eso es especial”.
El entrenador asistente también hizo referencia a cómo el deseo de los jugadores jóvenes resultaron contagiosos para sus compañeros veteranos. Además, consideró que todo encajó a la perfección en lo que resultó ser un día para el recuerdo:
“Es mérito de los jugadores”, añadió Lijnders.