Para cualquier equipo que logre marcar 10 goles en un solo partido, sea cual sea el nivel, esto debe considerarse un logro increíble.

El hecho de que el City llegara a lo dos dígitos contra el Exeter, un equipo que lucha por la permanencia en la League One, no debería restarle ni un ápice de mérito a nuestra histórica victoria por 10-1, nuestro marcador más contundente hasta la fecha en el Etihad Stadium.

Sólo hay que fijarse en el Liverpool o el Manchester United, que en su historia reciente empataron ante “The Grecians” (el Exeter). De hecho, ¡aquel 0-0 en Old Trafford en 2006 lo lograron siendo un equipo fuera de las ligas profesionales!

Para subrayar lo inusual que es anotar diez goles o más, ¡los “Skyblues sólo lo habían conseguido una vez en los últimos 94 años!

Se trata, por supuesto, de nuestra tan celebrada victoria por 10-1 sobre el Huddersfield Town en un duelo de la Division Two (segunda categoría) en Maine Road en 1987. Sin duda, un momento de esos de “yo estuve allí” para aquellos que lo presenciaron.

Hay algunas comparaciones interesantes entre nuestra victoria sobre el Exeter y aquel triunfo sobre el Huddersfield.

En ambas ocasiones, los Skyblues se fueron al descanso con una ventaja de 4-0.

Tal y como sucedió contra los Terriers en el 87, el Exeter acortó distancias en el minuto 90 (irónicamente con el marcador 9-0) para poner el 9-1 antes de que (y de nuevo, exactamente igual a lo que pasó en Maine Road) la afición del City en el Etihad implorara: “¡Queremos diez!”.

El décimo gol llegó debidamente en el tiempo de descuento.

Coincidencias increíbles.

Mientras que sólo cuatro jugadores anotaron sus nombres en la lista de goleadores contra el Huddersfield (Neil McNab, David White (3), Paul Stewart (3) y Tony Adcock (3), contra el Exeter hubo nueve goleadores distintos, si bien dos de ellos fueron goles en propia meta del conjunto de Devon.

Tenemos que retroceder más de 135 años para encontrar la victoria récord de nuestro club: un 12-0 sobre el Liverpool Stanley en una ronda clasificatoria de la FA Cup en octubre de 1890, pero eso fue cuando el City jugaba bajo el nombre de Ardwick FC.

Los Skyblues también registraron una victoria en casa por 11-3 contra el Lincoln City en la Division Two en marzo de 1895 y alcanzaron la misma cifra de goles en una victoria por 11-4 sobre el Crystal Palace en 1926.

Otra ocasión en la que el City llegó a los dobles dígitos fue en la temporada 1898-99, cuando el Darwen regresó a casa tras una paliza de 10-0 en un partido de la Division Two en Hyde Road.

También ha habido resultados muy cercanos en forma de cuatro victorias por 9-0 a lo largo de los años: contra el Burton Swifts en la 1897-98, el Gainsborough Trinity en la 1902-03 y el Gateshead en la 1932-33, además del anterior marcador más contundente en el Etihad: un 9-0 en la ida de las semifinales de la Carabao Cup contra el Burton Albion en 2019.

En un plano más general, nuestra victoria por 10-1 sobre el Exeter fue la mayor goleada en la FA Cup por parte de un equipo de la máxima categoría desde que el Tottenham Hotspur venciera al Crewe por 13-2 en un partido de desempate (replay) de la cuarta ronda en 1960, un récord que se mantuvo vigente durante 66 años.

Para los 7,800 aficionados del Exeter City que viajaron al Etihad fue obviamente doloroso perder de forma tan estrecha.

Sin embargo, para el entrenador de los Grecians, Gary Caldwell, quien formó parte del equipo del Wigan Athletic que derrotó al City por 1-0 en la final de la FA Cup de 2013, la derrota tuvo más que ver con el respeto y el profesionalismo que Pep Guardiola y sus jugadores mostraron hacia el equipo de la League One.

“Cuando vimos su alineación, no nos esperábamos para nada esos nombres”, dijo Caldwell.

“Creo que mis jugadores estuvieron emocionados durante dos o tres minutos, pero luego saltaron al campo y se dieron cuenta de que Haaland es el mejor 9 del mundo”.

“Es una lección de que, cuando uno de los mejores entrenadores de todos los tiempos necesita ganar un partido, elige a un equipo para ganarlo. El respeto que mostraron fue excepcional: hicieron lo que el Manchester City debía hacer”.

“Fue una experiencia que realmente te pone los pies en la tierra. Nuestra temporada no se definirá por esto, sino por los partidos de liga que nos quedan”.