No le importó a Pep Guardiola la lesión la lesión por la que atravesaba Ilkay Gündogan en el verano de 2016 a la hora de convertir al alemán en la primera cara nueva de su proyecto recién iniciado en Manchester. Las credenciales de Ilkay le convertían en una de las piezas elementales en el nuevo engranaje de un equipo en reconstrucción.
Gündogan venía de perderse la Eurocopa de Francia debido a una dislocación en la rótula de una de sus rodillas. El segundo gran infortunio de su carrera, tras la inflamación en el nervio de la columna que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante más de un año. Un calvario de 422 días.
No había sombra de duda en qué un Ilkay Gündogan respetado por las lesiones era un jugador moldeado para la idea de fútbol de Pep Guardiola. “Es uno de los mejores fichajes del Manchester City en su historia”, declaraba el míster esta temporada. Tres años sin contratiempos reafirman el acierto de la apuesta en aquel verano de 2016.
“Es un jugador excepcional que puede jugar en varias posiciones. Le eché mucho de menos durante mi primera temporada aquí, cuando al cabo de pocos meses tuvo una grave lesión de rodilla. Estuvo seis meses fuera y lo acusamos”, ha recordado Guardiola esta misma temporada.
La suerte le volvió a ser esquiva a Ilkay Gündogan en una fría tarde de diciembre en Watford, cuando una nueva lesión de rodilla solo le permitió disputar 16 encuentros en la temporada de su estreno en Inglaterra. El míster se quedaba sin la pieza que garantizaba su control en el juego, el vértice del equilibrio en el triángulo en el centro del campo que implantó en llegar.
Ilkay sobresalió por su capacidad de adaptación y habilidad para desarrollarse en todos los roles en la medular durante su etapa en el Borussia Dortmund, un equipo extraordinario que se movió en los márgenes del poder establecido para ser el único conjunto capaz de arrebatarle la Bundesliga al Bayern de Múnich en la última década y hacerlo, además, en dos ocasiones.
Un mano a mano que no quedó en tierras alemanas, sino que se exportó a Europa en una final de la Liga de Campeones en suelo inglés, en Wembley, que se decantó del lado del conjunto bávaro (2-1) y en la que Ilkay anotó el tanto de los suyos.
“Estoy deseando trabajar con un entrenador como Pep Guardiola”, declaró Gündogan en su primera entrevista como jugador del City. Han pasado más de cuatro años juntos repletos de éxitos. Tienen otros tres por delante.
El City se aseguró la continuidad de Ilkay Gündogan hasta 2023.