El equipo de Manuel Pellegrini acababa de levantar la Premier League por segunda ocasión en la historia y diez jugadores de la plantilla del chileno viajaron a Brasil en busca de una gloria que finalmente fue para Alemania rompiendo la ilusión de nuestros representantes argentinos.
Argentina
Sergio Agüero, Martín Demichelis y Pablo Zabaleta
Los tres tuvieron un papel muy activo con la Albiceleste en su camino a la final, decidida con un solitario gol deMario Götze cuando el encuentro parecía encaminado a los penaltis.
Los tres mostraron un gran nivel a lo largo del torneo. El equipo de Alejandro Sabella ganó los tres partidos de la fase de grupos y eliminaron a Suiza, Bélgica y los Países Bajos para sellar su pase a la final.
Zabaleta fue titular en los siete partidos, mientras que Agüero comenzó siendo una pieza clave en el once inicial antes de tener que asumir el rol de revulsivo más adelante.
Demichelis hizo el camino inverso: vio los primeros partidos desde el banquillo antes de asentarse como titular en el eje de la zaga para los cuartos de final, la semifinal y la final.
Bélgica
Vincent Kompany
El capitán del City también fue el líder de la generación dorada de su país, en una plantilla que contaba con figuras de la talla de Kevin De Bruyne, a solo doce meses de llegar a Manchester, Eden Hazard y Romelu Lukaku.
Las expectativas eran muy altas para los Diablos Rojos a pesar de su falta de experiencia en grandes torneos.
Bélgica ganó los tres partidos de la fase de grupos contra Argelia, Rusia y Corea del Sur antes de derrotar a Estados Unidos en la prórroga.
Su camino terminó en los cuartos de final, al caer por la mínima (1-0) ante Argentina, que terminaría siendo finalista, pero Kompany dejó su reputación internacional intacta.
Bosnia y Herzegovina
Edin Džeko
Clasificarse para el torneo fue un momento histórico para los balcánicos, lográndolo por primera vez en sus 22 años de historia. Džeko era, sin lugar a dudas, la gran estrella del equipo y marcó el gol que abrió el marcador en la victoria por 3-1 sobre Irán con la que cerraron la fase de grupos.
No fue suficiente para clasificarse, pero aun así fue un día especial. El año 2026 marca su segunda participación en el torneo, con un Džeko que, de manera increíble, sigue siendo el referente en punta a sus 40 años.
Brasil
Fernandinho
La presión sobre los anfitriones era máxima, ya que consideran que una espera de doce años sin ganar una Copa del Mundo se consideraba tiempo en Brasil.
Tras una primera temporada brillante en Inglaterra, Fernandinho no tuvo minutos durante la fase de grupos, pero se volvió crucial para el equipo de Luiz Felipe Scolari en las eliminatorias.
Jugó 72 minutos en la victoria de octavos de final contra Chile y el partido completo frente a Colombia en cuartos, antes de disputar 45 minutos en una semifinal para el olvido contra Alemania que superaría a los locales por 6-1.
INGLATERRA
Joe Hart y James Milner
Inglaterra quedó encuadrada en el grupo de la muerte junto a Italia, Uruguay y la gran sorpresa del torneo, Costa Rica.
Fueron un par de semanas difíciles en las que solo lograron sumar un punto. Hart disputó los dos primeros encuentros, mientras que Milner estuvo sobre el terreno de juego durante 72 minutos en el empate frente a Costa Rica.
costa de marfil
Yaya Touré
El brillante centrocampista era el capitán de su país, que afrontaba la que quizás fuera la última oportunidad para una generación irrepetible de futbolistas.
Las cosas empezaron bien con una victoria por 2-1 sobre Japón, que incluyó un gol del futuro jugador del City, Wilfried Bony, antes de que las derrotas ante Colombia y Grecia pusieran fin al sueño en la fase de grupos.
esapaña
David Silva
El Mago, otro brillante jugador del City que se encontraba en el apogeo de su carrera, seguía siendo una pieza clave para una selección que venía de ganar tres grandes torneos de forma consecutiva.
La prematura eliminación de España se sintió como el fin de una era para este equipo, que no superó en la fase de grupos tras sufrir derrotas ante los Países Bajos y Chile, antes de lograr una victoria de consolación frente a Australia.
Silva fue titular en los dos primeros encuentros desde una posición poco habitual para él como extremo derecho, aunque la táctica de España hacía que pasara mucho tiempo jugando por el carril central.