El Manchester City empate un partido en el que no pudo aprovechar sus oportunidades. El Everton sí lo hizo. Nolito salvó un punto el día de su cumpleaños.

La Premier League regresaba tras el parón internacional. El objetivo estaba claro: volver a ganar. Los cityzens fueron superiores a su rival, pero el balón, simplemente, no quiso entrar.

Lo que pasó

El City salió concentrado, decidido a no dejarse sorprender y a ser quien dominara el encuentro. Sorprendió el regreso de Kevin De Bruyne a la titularidad. El belga fue uno de los más destacados del choque. Al igual que Leroy Sané que capitalizó el ataque City por su banda en el primer tiempo, Raheem Sterling hizo lo propio en la segunda mitad.

El equipo de Pep Guardiola mantenía la posesión y acechaba la meta de Maarten Stekelenburg. Todo iba según lo planeado. Salvo un detalle: el gol. La pelota, simplemente no quería entrar. Y cuando parecía estar cerca de hacerlo, el meta neerlandés del Everton se encargó de acabar con las ilusiones de los locales con intervenciones soberbias, como las que realizó ante los disparos de Kevin De Bruyne y Sergio Agüero desde el punto de penalti.

Los sky blues no lograron aprovechar el peligro que generaban. No llegó el premio, sí el castigo. Romelu Lukaku se hizo con una prolongación en el centro del campo y arrancó con potencia y velocidad. Imparable. Se plantó ante Bravo y batió al chileno.

Corría el minuto 64 de partido. Poco después Stekelenburg detuvo el penalti de Agüero, y con el graderío agitado, Nolito entró al campo como acostumbra a desenvolverse luego en los partidos: sin levantar la voz, trabajando y cumpliendo. Y vaya si cumplió. No solo 30 años (era su aniversario), sino que en la primera vez que tocó el balón empató el partido. Al fin.

El City lo intentó hasta el último instante, pugnando por cada balón dividido, provocando  un saque de esquina tras otro. Pero, simplemente, no pudo ser.

Momento clave

Evidentemente, las paradas de Stekelenburg en los penaltis de Agüero y De Bruyne fueron cruciales. Pero la que realizó en el minuto 81 fue para salvar a los suyos cuando el partido agonizaba. Kevin De Bruyne, que lo había intentado a lo largo del encuentro, volvió a hacerlo con un disparo desde la frontal. Ajustado. Parecía imparable pero el meta del Everton se elevó, se mantuvo en el aire y sacó una mano oportuna para evitar el gol de la victoria del Manchester City.

Hombre del partido

Sané y Sterling por banda y De Bruyne por el centro. Pero Silva, además de capitán, fue el cerebro del equipo. El balón era suyo, siempre pasaba por sus pies. Como si tuviera que dar permiso, como si cada jugada del City fuera fabricada en una cadena de trabajo y el canario  tuviera que dar su visto bueno.

Así queda todo

Es el tercer partido consecutivo –tras Celtic y Tottenham- en el que el Manchester City no se impone a su rival. Pese a ello, los de Pep Guardiola siguen en lo más alto de la clasificación de la Premier League con los mismos puntos que el Arsenal. En unos días vuelve la Liga de Campeones  y los sky blues viajarán al Camp Nou para enfrentarse al Barcelona.

El Everton, con este empate, queda sexto en puestos de Europa League, aunque tendrá que esperar a que el Liverpool – Manchester United cierre la jornada para ver si los red devils les sobrepasan o no.

Foto del partido