El joven nigeriano marcó por partida doble en la primera mitad y logró un tercer gol casi al final de un partido que los Blues dominaron de principio a fin.
Raheem Sterling puso la guinda a una buena actuación con su décimo gol de la temporada con un City que continuó su lucha por conseguir todos los trofeos domésticos en el Villa Park.
Con una final de copa ya asegurada, el City viajó al campo del equipo colista de la Premier League para estar una ronda más cerca de otra cita con Wembley.
Manuel Pellegrini hizo cuatro cambios en el equipo que ganó al Everton entre semana, con Yayá Touré descansando, Sergio Agüero y David Silva en el banquillo y Kevin De Bruyne fuera de convocatoria debido a su lesión.
Gracias a esto, Iheanacho tuvo la ocasión de mostrar su talento indiscutible, siendo reconvocados también Bacary Sagna, Fernando y Jesús Navas.
Aunque había muchas zonas vacías en las gradas del Villa Park, un área en particular estaba a rebosar de 6000 fervientes seguidores del City que hicieron ruido – y no tuvieron que esperar mucho para poder celebrar el primer gol.
Sagna bloqueó el córner de Fabian Delph, y Brad Guzan paró el cabezazo de Fernando, pero un avispado Iheanacho reaccionó de manera rápida.
Era exactamente el comienzo que le hacía falta a los Blues, pues hizo decaer la moral de un equipo local que ya de por sí no había empezado muy confiado.
El City tuvo que soportar unos minutos de presión por parte del Villa después del gol, pero el Villa no dio motivos de preocupación a Willy Caballero, y no parecía que fuera a ser así en todo el partido.
Por el otro lado, los Blues contraatacaron con poderío y dominaron la batalla en el mediocampo, donde Delph, Fernando y Fernandinho se hicieron con todas los balones sueltos.
Era de este modo inevitable que el City lograra un segundo gol, y llegó en el minuto 24 con un penalti.
Navas se precipitó hacia el lado derecho para entonces mandar un pase raso a Sterling, pero fue obviamente empujado por Bacuna al correr hacia el área de la portería.
El colegiado Mike Jones señaló la falta, e Iheanacho demostró ser la calma personificada al meter el balón en la red con un estilo que recordaba a Balotelli.
Incluso con más de dos tercios del partido aún por delante, el resultado se podía ya dar por sentado.
El Villa debería haberse quedado con uno menos poco tiempo después del segundo gol, cuando Bacuna y Sterling tuvieron un altercado que acabó con Bacuna agarrando al jugador del City del cuello – cómo se libró de una tarjeta roja, sólo el colegiado lo sabe.
Los Blues continuaron presionando hacia delante un buen rato, pero los equipos llegaron al descanso sin añadir más goles al marcador.
Los locales se mostraron más vivaces en la segunda mitad, presionando más y teniendo más posesión del balón, pero la defensa del City era demasiado para el Villa, y fueron los Blues los que estuvieron a punto de añadir goles a su marcador con Sterling acercándose a marcar dos veces en menos de un minuto justo antes de llegar a la hora de partido.
El City sacó por fin al Villa de su miseria en el minuto 74, cuando Gana hizo un pase atrás desde el centro e Iheanacho salió disparado para finalizar de una manera impecable y completar su hat-trick.
Era un logro increíble para el jugador de 19 años, que puede ahora presumir de tener ocho goles habiendo sido parte del once inicial sólo cinco veces, y en dos minutos ya había hecho una asistencia para el cuarto gol del City, dejándole el balón a Sterling para marcar desde muy cerca de la portería.
Y aún quedaba suficiente tiempo como para que Bersant Celina pudiera disfrutar de unos minutos de fútbol con el primer equipo, así como Angelino y Cameron Humphreys, que probaban con el primer equipo por vez primera.
Un espectáculo increíble por parte de los Blues, que continúan dándolo todo en cuatro frentes distintos de cara a febrero.