Los jugadores Celestes nunca se recuperaron de ir detrás en el marcador desde el principio del partido y fue en gran medida por cómo interpretaron el partido los “Foxes” que ahora están a seis puntos de ventaja en la cima de la Premier League. Sólo el Liverpool ha sufrido un castigo similar sobre el propio terreno del City y en demasiadas ocasiones los locales han cosechado un mal resultado.
Si había algún escéptico se registraron 54 693 aficionados en el Etihad para ver el partido en el que el Leicester consiguió tres puntos de ventaja en la cima de la Premier League en los primeros minutos.
Rápidos en la conducción del balón, presionando con agresividad y peligrosos en el campo rival, los Foxes se adelantaron en los primeros tres minutos de partido.
Riyad Mahrez avanzó por la derecha, dejando atrás a Delph and Aleksandar Kolarov antes de que el Serbio le hiciera falta en el borde del área.
Un simple centro dentro del área que parecía inofensivo y fácil de neutralizar, cogió a la defensa Celeste desprevenida y Robert Huth fue el primero en reaccionar, con un tiro desviado que dejó a Joe Hart parado.
Ese fue exactamente el comienzo de partido que el City tenía que evitar con los Foxes que son expertos visitantes, ya que sólo han perdido uno de los últimos 15 partidos fuera de casa.
Además, permitió a los visitantes reagruparse, defender en número y permitió a los Celestes ir a por ellos saliendo de su área- una estrategia que dominan a la perfección y en la que ganan en número de jugadores juntos y que permite disponer de dos jugadores para doblar sus posibilidades de salir victoriosos en cada jugada.
El City sufrió dos posibles penaltis- el primero en los primeros 24 minutos cuando Pablo Zabaleta cayó en la parte derecha dentro del área. La jugada repetida por televisión muestra que la acción se produjo en la línea, así que tendría que haber pitado falta directa.
La segunda ocurre en el minuto 41 cuando Fernandinho fue empujado dentro de la área -este tipo de falta se pita en cualquier sitio del campo, pero no es tan habitual dentro del área porque sería penalti.
Los Celestes fueron al descanso dominando la posesión de balón pero sin crear suficiente peligro para los visitantes, que es lo que realmente importa. Manuel Pellegrini tendría que pensar en el descanso cómo hacer que el equipo se metiera en el partido de nuevo.
Desafortunadamente, el City no aprendió la lección del primer tiempo y, otra vez, a los tres minutos, el Leicester aumentó su ventaja después de que Mahrez rompiera las líneas Celestes con su velocidad y engañara a Hart con un potente disparo por la derecha.
Al ver este panorama, parecía que el partido se lo llevarían los de East Midlands. Después del gol, Pellegrini cambió inmediatamente a Touré y Delph por Fernando y Kelechi Iheanacho.
Fernando estuvo a punto de marcar a los pocos minutos, al cabecear un saque de esquina, pero Kasper Schmeichel realizó una decisiva intervención para preservar los dos goles de ventaja.
La situación empeoró para los celestes cuando Huth marcó su segundo gol de la tarde de un saque de esquina de Christian Fuchs, saltando más que cualquier otro y batiendo de forma efectiva a Hart.
Agüero consiguió el gol de la consolación a dos minutos de acabar el partido, recogiendo un centro de Bersant Celina cross y podría haber marcado otro cuando interceptó un pobre pase hacia atrás - pero chutó la pelota desviada casi sin ángulo.
La verdad es que la reacción llegó tarde e insuficiente, en un día en el que los locales fueron superados en todas las facetas del juego.
Una tarde para olvidar, el siguiente fin de semana jugarán contra los Spurs, los Celestes necesitas reaccionar y reagruparse lo antes posible.