El primer tiempo fue tenso y no existió ninguna clara opción de gol. Ambos equipos respetaban mucho al rival. Los del City concentrados en la habilidad de Martial, el delantero del United, que cada balón que tocó era un peligro para los de Pellegrini. Mientras que los de Louis Van Gaal intentaban dejarle pocos espacios al belga, Kevin De Bruyne.
Los Blues se empecinaron en buscar el lado derecho con De Bruyne, pero el belga perdía cada mano a mano frente a Marco Rojo, quien estaba intratable en la defensa de los Red Devils.
Joe Hart y David De Gea simplemente no tuvieron acción en una primera mitad que el derby de Manchester dejaba bastante que desear a los aficionados de Old Trafford.
La segunda mitad, los locales comenzaron presionando mejor. Primero un disparo de Ander Herrera y luego un cabezazo de Smalling, casi adelantan a los de Louis Van Gaal.
Pero el partido tenía un destino que estaba sellado. La mayoría de los medios y aficionados daban por seguro un partido lleno de goles y que uno de los dos ganaba. La tesis tenía su justificación. De los últimos 12 partidos, no habían empatado ninguno y en los últimos diez se habían marcado 41 goles. El empate a cero no existía entre los planes. Pero Manuel Pellegrini y Louis Van Gaal se encargaron de lo contrario. Plantaron a sus equipos en zonas defensivas. Principalmente Nicolás Otamendi y Marco Rojo hicieron un partido perfecto en ambas defensas. Vincent Kompany, el capitán de los Blues, volvía a jugar y fue impasable en el dúo con el argentino.
Un partido que le quedó debiendo a los aficionados, pero que al parecer a ambos técnicos les vino bien. En el minuto 70 el partido pasaba por una pausa donde ninguno arriesgaba y el técnico chileno reemplazaría a Yaya Toure por Martin Demichelis, para aguantar el cero. No es lejano a la realidad decir que el empate le bastaba a los Blues. Se jugaba en Old Trafford y con las ausencias de Sergio Agüero y David Silva, el Manchester City no perdía uno de los partidos más difíciles del campeonato.
Una salvada espectacular de Joe Hart al final del partido sentenció las esperanzas de ver un gol en el derby de Manchester.
Con esto el City se mantiene en lo alto de la tabla con 22 puntos junto a Arsenal, y la próxima fecha será frente a Norwich en el Etihad Stadium por la décima fecha de la Premier League.