Manchester City comenzó controlando el balón, como es habitual. Pero la posesión no significa la victoria, menos si en ambas áreas tu rival es superior. Liverpool de Jurgen Klopp jugó a placer, esperó, defendió compacto y atacó con velocidad, desnudando cada error defensivo de los Blues.
Los Reds jugaron a la contra, pero cada transición de la defensa al ataque era un peligro en la portería de Hart, mientras que el City no lograba llegar al arco rival.
A los 7 minutos, el 10 del Liverpool, Philippe Coutinho habilitó a Firmino, que tras un centro, Eliaquim Mangala marcaría en propia portería. Era el 1-0 para la visita.
A los 22, un error entre Demichelis y Mangala le costaría la pérdida del balón a los Blues, Firmino en esta ocasión habilitó a Coutinho, que el brasilero mano a mano frente a Hart no fallaría. 2-0 para los visitantes y el Etihad se inquietaba. Parecía que los once del City que estaban en el terreno seguían en la pausa internacional. Pero faltaba aún más.
A los 32, Firmino marcaba el 3-0 tras habilitación de Coutinho. La dupla de atacantes generaba sólo entre ellos dos, los tres tantos de la visita. El City aún no despertaba.
Cuando el primer tiempo expiraba, Sergio Agüero con un disparo cruzado desde fuera del área marcaba un auténtico golazo. Era 1-3 y quedaba alguna esperanza para la segunda mitad.
Pero en los segundos 45 minutos, el City fue totalmente controlado por los visitantes. El equipo de Klopp mantuvo la intensidad y velocidad del primer tiempo e incluso Joe Hart salvaría en un par de ocasiones a los de Pellegrini. Primero en un mano a mano frente a Coutinho y luego frente a Firmino.
A los 81, Skrtel anotó el cuatro para los visitantes. Un golazo del número 37 desde el borde del área, nada pudo hacer Joe Hart. Era el 1-4 definitivo.
La pausa internacional pareció perjudicarle a un City sin intensidad ni precisión, a cuatro días de visitar a Juventus y jugarse el primer puesto del grupo D en la UEFA Champions League.
Para la próxima semana, el City espera recuperar a una de sus grandes figuras, David Silva, y volver a encontrar su fútbol, perdido tras el parón de selecciones y congelado a cero grados en una fría noche en Manchester.