Remy adelantó a los londinenses tras rematar a la red un gran centro de Hazard, pero Silva hizo las tablas antes del ecuador.
Mereció mejor suerte el campeón de la Premier, que domó como pocos equipos a un Chelsea mermado por las bajas de Fábregas y Diego Costa.
Tampoco es que el City viajara con todos sus efectivos, con Nasri y Mangala lesionados y Yaya Touré y Bony en la Copa de África.
Aun así los de Pellegrini salieron a Stamford Bridge, donde nadie había puntuado en esta Premier, a mirar de tú a tú al líder.
Con un Fernandinho imperial, aplacado por Matic, su espejo al otro lado de la línea divisoria, y un Navas muy enchufado el City puso en apuros a Courtois.
Pero nadie estuvo más cerca del gol que Agüero, que controló un despeje de Kompany y vio cómo su disparo se fue fuera por poco.
A los 40 de juego el Chelsea demostró que no necesita estar en el partido para castigarte.
Ivanovic reaccionó a un mal movimiento con un sensacional balón interior para Hazard que de primeras encontró a un Remy que no podía fallar desde la línea.
Lejos de dejar que el mundo se le viniera encima, el City reaccionó de inmediato por medio de Silva, que embocó a la red un centro-chut de Agüero.
Tras la reanudación, el partido tuvo un claro dominador: el City.
Sólo la buena actuación del joven Zouma y el entramado defensivo del Chelsea evitaron la victoria de un equipo que lo intentó hasta el final.
Pellegrini quemó todas sus naves y Lampard volvió a la que fue su casa antes de que Dzeko y Jovetic también entraran para añadir algo de pólvora.
Milner no pudo conectar bien la última ocasión clara del encuentro y la sucesión de saques de esquinas del final acabó en nada.
Se repite el resultado del Etihad y la distancia sigue siendo de cinco puntos entre los dos equipos.
Quedan 15 jornadas, 45 puntos, para remontar cinco. Este equipo ya ha escalado montañas más altas.