On the brink.

Mucho tendrán que cambiar las cosas en Europa para el City si quiere estar entre los 16 mejores equipos de la competición.

Un doblete de Doumbia enterró cualquier opción de un City que, aunque encontró un resquicio de vida por medio de Touré, acabó por hincar la rodilla con nueve jugadores.

No tardó en apagar la pólvora de la clásica ‘Bon Fire night’ el CSKA. Doumbia, un viejo conocido del City, se deshizo de la marca de Touré en un córner y adelantó a los suyos de cabeza.

Reaccionó como se espera el Etihad. “Cuando ganamos un partido es porque todos hacemos bien nuestro trabajo: el entrenador, los jugadores y los fans”, dijo Pellegrini en la previa.

Los citizens se quitaron el frío a base de alentar a su equipo, entonando los pegadizos cánticos de su repertorio y aportando una energía extra muy necesaria.

No tardó en corresponder el equipo. Agüero cayó en la frontal del área y Touré se acercó decidido a por la pelota.

Yaya colocó el esférico con mimo, comenzó su ritual y encaró la pelota con la convicción de meses anteriores. Golazo por la escuadra y partido empatado.

Pero la realidad es que la igualada no cambió la dinámica del equipo, que pareció mimetizarse con las bajas temperaturas de Manchester.

Falto de ritmo y sin capacidad de sorpresa, sólo alguna acción de Agüero y el desborde de Milner sobresaltó a la defensa rusa.

Los de Slutsky demostraron que no son los actuales campeones de su país por casualidad. Ordenados y rápidos a la contra, Natcho aprovechó un error de Clichy para servir a Doumbia, que batió por segunda vez a Hart.

El segundo tanto del marfileño, que ya le ha hecho cinco al City en toda su carrera, fue un bofetón para un equipo que necesitaba un golpe de timón.

Tras la reanudación, Pellegrini buscó soluciones en Nasri y Fernandinho, que sustituyeron a Navas y Jovetic.

Así las cosas, Milner cambió de banda y atacó el costado derecho, un tormento para Schennikov. A la hora de encuentro, el internacional inglés se plantó delante de Akinfeev y forzó una gran parada con los pies del meta ruso.

Pero cuando más enchufado estaba el equipo y más probable se veía el empate, llegó la expulsión de Fernandinho por dos amarillas.

La cosa emporó poco después con la segunda roja del partido para el City, en este caso para Touré por una acción sobre Eremenko.

Con este resultado el City queda colista del Grupo E con dos puntos en cuatro jornadas. Queda ganar a Bayern y Roma y esperar que los demás resultados acompañen para saber si los octavos todavía no son un imposible.