Un gol de Diouf segundos después de que Begovic se luciera ante Touré decantó la balanza para los Potters, que dejan al City son seis puntos en la tabla tras tres encuentros.
Funcionó el plan del Stoke, bien atrincherado atrás, dejando pocos huecos y aprovechando la primera contra que tuvo.
Con Sagna estrenándose en el lateral derecho y la pareja Jovetic-Agüero arriba, los de Pellegrini buscaron asaltar el fuerte visitante a través de pases cortos, envíos rápidos de menos de dos metros que abrieran alguna grieta.
Con Silva a los mandos, los cuatro de arriba intercambiaban constantemente su posición, intentando sacar de su sitio a la defensa de los Potters con su movilidad.
Nasri tuvo la primera gran ocasión del encuentro tras un buen servicio de Sagna, pero el francés fue el primero en encontrarse con un inspirado Begovic.
Pasada la media hora de encuentro llegó la primera mala noticia de la tarde para el City después de que Fernando tuviera que retirarse lesionado y entró en su lugar Fernandinho.
Al filo del ecuador, Touré estuvo a punto de adelantar al City, pero su disparó acabó en el larguero.
La película se repitió al poco de la reanudación. El marfileño volvió a probar los guantes de Begovic y en la contra llegó el picotazo del Stoke.
Diouf aguantó bien en carrera a Kolarov, se deshizo de un amonestado Fernandinho y batió por abajo a Hart.
A partir de ahí, con Dzeko y Navas en el campo, el equipo se volcó en busca de la remontada y lo intentó de todas las maneras.
Con Navas bien pegado a la derecha y Agüero tirando de galones, las ocasiones se sucedieron en la meta visitante.
Dzeko la tuvo de cabeza, Touré no acertó con sus potentes lanzamientos y el Kun vio cómo se multiplicaban los defensas sobre él.
Con Hughes desgañitándose desde el banquillo, los Potters demostraron el oficio suficiente como para llevarse el máximo botín del Etihad.
Ahora la Premier para dos semanas. Tras los compromisos internacionales llega la visita al Emirates. Y después al Allianz. Y después viene el Chelsea. Cojan aire.