El centrocampista brasileño lamentó la derrota ante el Tottenham Hotspur en su partido 300 con la camiseta celeste.

Dominó, generó peligro, golpeó el poste, pero el Manchester City no encontró la forma de superar a Hugo Lloris. El guardameta francés ofreció un buen puñado de paradas decisivas, como la que envió un disparo de Sergio Agüero al poste en el primer tiempo. También paró un penalti a Ilkay Gündogan.

Los mancunianos no marcaron en Londres pese a sus 18 intentos sobre la meta de los Spurs. Los locales, en cambio, se llevaron los tres puntos con las dianas de Steven Bergwijn y Heung-Min Son.

Oleksandr Zinchenko vio dos amarillas y el Tottenham aprovechó el factor numérico, aunque Fernandinho, capitán del City, dijo creer que los suyos habían creado lo suficiente como para rascar algo positivo de su visita al norte de Londres.

“La actuación fue buena”, dijo tras el encuentro. “Jugamos como lo hemos venido haciendo esta temporada, creando ocasiones, pero al final el resultado no es el que queríamos”.

“Ahora necesitamos estar juntos. Creamos ocasiones, sobre todo en la primera parte cuando golpeamos el poste y en la segunda cuando golpeamos el travesaño. También fallamos un penalti, fue un partido raro”.

“Pudimos haber marcado tres goles por lo menos, pero tenemos que aceptarlo. Tenemos que volver a entrenar y a mejorar”.

El brasileño, que amplió recientemente su contrato con el City, jugó su partido 300 para el club con los que ha ganado tres títulos de Premier League, una FA Cup y cuatro Copas de la Liga. En declaraciones tras el partido mostró su satisfacción por la hazaña y agradeció el apoyo del cuerpo técnico y sus compañeros durante estos seis años y medio en Manchester.

“Es un gran logro, estoy contento”, dijo. “Estoy muy orgulloso de mi equipo por su ayuda. Estoy agradecido a todo el club por su ayuda en conseguir este logro, estoy muy agradecido”.