Los goles postreros de Leroy Sané y Raheem Sterling dieron la ventaja a los celestes tras la disputa de la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones.
“Sabíamos que sería un partido duro, como pasa siempre en la Liga de Campeones”, dijo Sané. “Al final lo hicimos. Marcamos tres goles fuera de casa, y eso es lo más importante, marcar fuera de casa. Ahora veremos qué pasa en la vuelta”.
“El Schalke es un equipo muy duro, con un ambiente complicado y un campo siempre difícil. Pero nunca nos rendimos. Siempre seguimos luchando. Sabemos la calidad que tiene el equipo”.
“Sabemos que tendremos oportunidades. Tenemos que esperar, aprovecharlas y marcar, y eso es lo que hicimos hoy. No fue nuestro mejor partido, pero ganamos y marcamos tres goles fuera de casa”.