Segundo Mundial para el capitán del City con una Bélgica que sueña con hacer historia en Rusia.

K para Kompany

El central espera su turno en Rusia, después de sufrir una lesión durante uno de los amistosos de preparación previos a la Copa del Mundo. Sin embargo, el seleccionador de Bélgica, Roberto Martínez, mantiene plena confianza en la vuelta de Kompany y su aportación en la línea defensiva de los Diablos Rojos.

De vuelta, Vincent podrá aportar su experiencia de más de una década en el City, pero también la ganada con la propia Bélgica en la pasada Copa del Mundo de Brasil, en la que el equipo alcanzó los cuartos de final.

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Kompany viajó a Brasil después de otra gran campaña con el City, en la que el equipo conquistó la Premier League y la Copa de la Liga (¿os suena?) y prolongó una buena campaña con una buena actuación con su país.

En el primer partido de la fase de grupos, el primer partido de Bélgica en un Mundial en doce años, los Diablos Rojos lograron una trabajada victoria 2-1 en la que levantaron un marcador adverso al descanso.

El capitán participó también en la victoria 1-0 ante Rusia en la segundo jornada que aseguraba un puesto para los octavos de final y descasó ante Corea en tercer encuentro de la liguilla.


                        KOMPANY. El capitán sigue esperando su turno en Rusia.
KOMPANY. El capitán sigue esperando su turno en Rusia.

Bélgica requirió de un esfuerzo titánico para alcanzar los cuartos de final en el cruce de octavos ante los Estados Unidos en Salvador que se decidió en la prórroga 2-1, después del empate sin goles al término de los noventa minutos, con goles de Kevin De Bruyne (93’), Lukaku (105’) y Green (107’) para los norteamericanos y una actuación memorable del meta Tim Howard.

Argentina, subcampeona en Brasil, fue la rival en los cuartos de final. Kompany se encontró con sus compañeros en Manchester Pablo Zabaleta y Martín Demichelis, ambos en el once de la Albiceleste, mientras que Sergio Agüero vio el partido desde el banquillo.

En un partido duro y ajustado, el Gonzalo Higuaín a los ocho minutos marcó la diferencia y acabó con los sueños mundialistas de Bélgica.