El Everton es séptimo. Nueve puntos por detrás del Manchester United, sexto, y a doce del City, que llega al choque en cuarta posición. Así pues, Europa parece complicarse para los de Ronald Koeman, cuya distancia con sus perseguidores es escasa. Un punto por encima del West Brom y a cinco del Bournemouth. El Southampton, que es décimo a seis puntos, fue la última víctima de los merseysiders, que vencieron por 3-0 en el encuentro que daba comienzo al 2017 para ambas escuadras.
Tras caer eliminado de la FA Cup –el Everton perdió 1-2 ante el Leicester-, y estar fuera de la EFL Cup desde septiembre, los de Goodison Park tienen la vista puesta única y exclusivamente en la competición liguera. En Premier League, los toffees acumulan sensaciones agridulces ya que fueron capaces de imponerse a equipos como el Arsenal o al vigente campeón de la competición, el Leicester, mientras que fueron incapaces de vencer en casa del colista.
Nuevo aire, misma filosofía
El Everton cambió de entrenador el pasado verano. Tras David Moyes, los de Liverpool apostaron por un fútbol más elaborado, de más toque. Tras el paso de Roberto Martínez por Goodison Park, los toffees apostaron dar continuidad a esta nueva filosofía con la llegada de Ronald Koeman.
Se mantiene el 4-2-3-1 aunque el neerlandés cambió el esquema, con óptimo resultado, en choques como las victorias ya mencionadas frente al Arsenal (5-3-2) y ante el Southampton (4-3-3). El técnico neerlandés cuenta con un grupo de jugadores talentosos capaces de poner en apuros al Manchester City, como ya demostraron en el encuentro disputado en el Etihad Stadium.
La última vez
La del domingo será la segunda vez que Everton y City se encuentren esta temporada. La anterior tuvo lugar en casa de los sky blues, que se hartaron de acumular ocasiones. Maarten Stekelenburg tuvo un grandía y llegó a detener un penalti a De Bruyne y otro a Agüero. Parecía imbatible, pero Nolito logró empatar el partido con un cabezazo en el minuto 71. Antes, en el primer tiempo, Lukaku había abierto el marcador tras una carrera potente y un disparo cruzado ante el que poco pudo hacer Claudio Bravo.
Lukaku, el hombre a seguir
El delantero belga es uno de los nombres propios de la competición. El jugador de 23 años acumula once goles en lo que llevamos de Premier League y comparte con Sergio Agüero el cuarto puesto de la tabla de máximos anotadores de la temporada.
Lukaku es un jugador fuerte, veloz y muy técnico. No solo es letal de cara a portería sino que además ha repartido ya cuatro asistencias en liga y 25 pases que terminaron en remate de un compañero. Su corpulencia le permite recoger el balón de espaldas a la meta contraria y esperar la llegada compañeros o tratar de sorprender en solitario. El belga es impredecible.