El City se encontró con un gol en contra de Raffael pero justo al filo del descanso Kevin De Bruyne sirvió un balón a Silva que el canario no desaprovechó para lograr un empate que coloca al equipo en los octavos de final de la Liga de Campeones.
Los de Pep Guardiola controlaron el partido en una segunda mitad marcada por las expulsiones por doble amarilla de Lars Stindl y Fernandinho. De Bruyne, el hombre del partido, señaló que el único objetivo del equipo era superar la fase de grupos y obtener el pase a las rondas eliminatorias.
“Lo más importante siempre es el resultado. La roja marcó el resto del partido. No fue un partido bonito, pero seguimos adelante, que es lo más importante. Fuimos un equipo compacto incluso antes de marcar, creo que ellos solo buscaban defender” señaló el belga.
Sobre la acción del gol, De Bruyne indicó que “llegó en un buen momento después de una primera parte muy dura y en la segunda mitad nos dedicamos a controlar.”
En el mismo sentido, Ilkay Gündogan destacó que la reacción tras el gol del ‘Gladbach demuestra la mentalidad del equipo. “Este es el fútbol que queremos jugar. Reaccionar cuando las cosas no salen bien. Intentamos cambiar y el técnico nos ayudó cuando fue necesario para poder controlar el partido. Fue duro, sabíamos que el Borussia es un equipo muy fuere y lo vimos en la primera mitad. Después de la expulsión de Fernandinho nos dedicamos especialmente a controlar el balón. Era lo que debíamos hacer”.