En 1986, en México, Bélgica llegó hasta semifinales. Allí se encontró a Diego Armando Maradona, que fue capaz de doblegar a un equipo plagado de estrellas: Jean-Marie Pfaff, Enzo Scifo o Jan Ceulemans entre otros. Fue el Mundial del 10, que anotó dos tantos ante el equipo dirigido por Guy Thys antes de plantarse en la final y levantar la copa en el Estadio Azteca.
La belga parecía una selección irrepetible. 30 años más tarde, tras participaciones discretas en los siguientes torneos internacionales –incluso acumulando 12 años sin particpar en uno-, los diablos rojos vuelven a tener una generación ilusionante. Destacan dos nombres, probablemente, por encima del resto: Kevin De Bruyne y Eden Hazard.
Son los dos mejores futbolistas de su país. No hay dudas al respecto. También son dos de los jugadores más talentosos de la Premier League. Tampoco hay dudas sobre ello.
El sábado se encontrarán sobre el césped del Etihad Stadium.
Un perfil similar
En enero de 1991, Eden Michael Hazard nacía en La Louvière, en Valonia la zona francófona de Bélgica. El Lille le echó pronto el lazo. Hazard se marchó al norte de Francia con 14 años. Allí creció y se desarrolló, dando pistas de la calidad y el talento que podría llegar a poseer en el futuro.
La crítica más habitual cuando llegó al primer equipo fue que no concretaba su buen juego con números. Debía marcar más. Bien, pues en la campaña 2011/12 anotó 22 tantos y repartió 21 asistencias entre todas las competiciones. Esto llamó la atención de Roman Abramovich, que se llevó a Stamford Bridge. El Chelsea acababa de ganar la Liga de Campeones, pero no tenía entrenador. Aun así, la apuesta del dueño del club por Eden fue clara. Y el belga respondió: en su segunda campaña fue elegido mejor jugador joven de la Premier League. Una campaña más tarde fue el mejor. De todos.
En 1991 también nació Kevin De Bruyne. Pero él lo hizo en la zona flamenca de Bélgica, en Drongen, al norte, junto a Gent. Y fue en las categorías inferiores del Gent donde se formó, aunque después pasaría por el Genk antes de firmar por el Chelsea.
Tras comprometerse con los londinenses, regresó a Genk, en calidad de cedido esta vez. Como lo haría posteriormente al Werder Bremen y al Wolfsburgo de la Bundesliga. No tuvo las oportunidades de las que gozó su compatriota Eden en Stamford Bridge. Pero eso no le ha impedido convertirse en uno de los grandes nombres de la Premier League ya con la camiseta del Manchester City.
Los dos futbolistas se encuentran cómodos en la zona de mediapunta, por detrás del delantero y por delante de los centrocampistas. En el enganche. Ya sea por el centro o en la banda, algo que les ha permitido ser perfectamente compatibles con Bélgica.
Cuestión de números
El jugador del Manchester City lidera la lista de asistentes de la liga. Ha dado siete pases de gol. Solo un futbolista –Jean Michael Seri, del Niza- ha repartido más tantos en Europa que De Bruyne. Ha dado 35 pases que han terminado en disparos a la portería contraria en lo que llevamos de 2016/17.
En comparación, Hazard solo ha dado una asistencia, y ha creado 26 ocasiones de gol. Nueve menos que Kevin pese a jugar 222 minutos más. Eso sí, Eden se ha mostrado más dañino que su homólogo en los metros finales. Ha dado 97 pases en el último tercio del campo y ha anotado siete goles. Es decir, ha marcado un tanto cada 155 minutos. Determinante. Como De Bruyne. Tan similares y tan diferentes.
El Manchester City – Chelsea del sábado será uno de los partidos de la temporada en Inglaterra. Uno de los mejores del fin de semana en todo el mundo. Y mucha culpa de ello la tienen Kevin De Bruyne y Eden Hazard. Son en partidos como estos donde los grandes jugadores demuestran su talla. Sábado, llega ya.