Maine Road

El City jugó por primera vez en Maine Road en 1923, después de dejar Hyde Road y su limitada capacidad. Diseñado por el arquitecto local Charles Swain, el plan inicial era que el tamaño del campo coincidiese con el de Wembley y tuviese capacidad para 90.000 personas. “Un estadio para el ‘el primer Club de Manchester’”, según los entendidos de la época.

El partido de inauguración, en agosto de 1923, atrajo a un gran número de aficionados, muchos de los cuales se asustaron de su enorme tamaño.

Con tan sólo 10.000 asientos en la Tribuna Principal, el resto del campo eran gradas abiertas.

Alentados por 56.993 aficionados, cifra record, los Blues derrotaron al Sheffield United por 2-1, con goles de Tom Johnson y Horace Barnes en dicho partido inaugural.

El ‘lado popular’, más tarde conocido como Kippax, tenía un mástil detrás de las gradas colocado a la altura de la línea de medio campo. Antes de cada partido en casa, un miembro del personal izaba la bandera del Club en el mástil y después la bajaba una vez que el partido había concluido.

Sorprendentemente, el City solo estuvo un año sin competir en la máxima categoría durante su etapa en Maine Road, fue la temporada 1965-66, cuando el Club descendió a Segunda División.

Maine Road vivió muchos cambios a lo largo de su historia, pero sin lugar a dudas fue famosa por su grada Kippax, donde la mayoría de los aficionados del City se juntaban para atemorizar a sus oponentes e incluso, a veces, ¡amenazar a algún jugador local!

El resto de gradas; ‘La grada Norte’ (anteriormente el marcador), ‘Platt Lane’, ‘La grada Principal’ y la nueva ‘Grada Kippax’; fueron mejoradas y desarrolladas a lo largo de los años, dándole al estadio un aspecto único e inusual.

El apego emocional de los fieles del City, que entregaron sus almas al acero y hormigón que levantó Maine Road, estuvieron detrás del cambio al Etihad Stadium en 2003.

Después de 80 años, era momento de seguir adelante, pero Maine Road permanecerá en el corazón de todos los aficionados por muchos años.

Goles de la última temporada en Maine Road

Joe Mercer

¿El mejor entrenador del City de todos los tiempo?

En 1965, cuando el Manchester City ofreció a Joe Mercer la oportunidad de despertar al gigante dormido, este no se lo pensó dos veces.

Su primera decisión fue traer al joven entrenador, Malcom Allison, al City para ser su asistente y, aunque ambos se parecían como un huevo y una castaña, se convirtieron en el perfecto equipo técnico y uno de los mejores de la historia del fútbol inglés.

En tan solo un año, el renovado City de Mercer había ganado el título de la Division Two y dos años más tarde, los Blues se coronaron como campeones de Inglaterra por segunda vez en toda su historia, ganando la First Division con clase y estilo.

Los trofeos siguieron llegando.

La FA Cup en 1969, la League Cup en 1970 y más tarde, esa misma temporada, el primer y único trofeo que el City ha conseguido en Europa, la Cup-Winners’ Cup, que fue traída a Manchester por Mercer y su talentoso equipo.

Cinco trofeos en cinco años, los aficionados del City estaban viviendo su mejor sueño.

Malcolm Allison se vio involucrado en algunas discusiones con la junta del City y, en 1970, estuvo a punto de ser despedido, pero con el apoyo de Joe Mercer, Allison se quedó en el Club.

Después de siete años como número dos, determinadas acciones de Allison llevaron a Mercer a dejar su cargo y unirse por un tiempo al Coventry City en 1972.

Allison creyó que merecía la oportunidad de poder dirigir al equipo y que nadie podía denegarle ese derecho. Muchos fueron los disgustados con los acontecimientos que desencadenaron la marcha de Mercer.

Después de unos años en el Coventry, Joe se retiró a su amada Merseyside donde murió en agosto de 1990.

Una figura legendaria y amada por todos los aficionados del Manchester City. Un hombre encantador, que cuidó e intentó devolver la sonrisa a los aficionados. El mundo del fútbol perdió a una de sus grandes leyendas cuando el genial Joe pasó a mejor vida.

Testimonios sobre Joe cuando fue añadido al Salón de la Fama en 2009

Rodney Marsh

Rodney Marsh tuvo a los aficionados del City comiendo de su mano durante muchos años, gracias a su gran talento y sus trucos.

En un periodo lleno de grandes personalidades y estrellas, sus sublimes habilidades e invención brillaron, llevándole a participar en un total de 142 partidos con los Blues, en lo que marcó 46 goles.

Una disputa con su entrenador, Tony Book, le llevó a ser dado de baja del primer equipo y ser puesto en la lista de traspasos, después de ser acusado de no dar el 100%, algo que él negó categóricamente.

Marsh estuvo a punto de irse al Anderlecht en noviembre de 1975, después de que los dos clubs llegasen a un acuerdo, pero el jugador pensó que el idioma podría ser un problema y decidió quedarse en Maine Road.

Su carrera en el City terminó unos meses después, en 1976, siendo traspasado a los Tampa Bay Rowdies.

El jugador continuó brillando durante el resto de su carrera deportiva. Claro ejemplo de ello fue su corta estancia en el Fulham junto a George Best, donde el fútbol fue puro exhibicionismo y espectáculo del más alto calibre.

Billy Meredith

Puede que hayan pasado más de 100 años desde que Billy Meredith jugara por primera vez en el City, pero su leyenda continúa hoy en día.

Meredith es comparado por muchos con el gran Sir Stanley Matthews y fue un imán para todos los aficionados al fútbol y para los medios de su época.

Siempre con las piernas vendadas y con su inseparable mondadientes, Meredith fue un fantástico jugador y el azote de muchos defensores.

El inmensamente talentoso lateral derecho podía jugar como delantero, regalarse un autopase para introducirse dentro del área y miles de cosas más, todo dependiendo de su estado de ánimo.

Con 151 goles en el Club, se encuentra entre los máximos goleadores de la historia del City.

También disputó 22 partidos con Gales como jugador del City y ostenta el récord de ser el jugador de mayor edad en retirarse del Club.

A falta de 120 días para cumplir los 50, jugó su último partido con el City, una derrota por 2-0 frente al Newcastle United en las semifinales de la FA Cup.