Tras haber dejado su casa a los 14 años para perseguir su sueño futbolístico, el jugador de 17 años tiene su mira puesta en ganar muchos títulos y dar un paso hacia el EDS de Patrick Vieira.
“Mi objetivo al comienzo de temporada era ganar la Copa Juvenil, ganar la liga y poder debutar con el equipo sub-21 a final de temporada”.
Convencido de llegar lo más alto posible en el City, Nathaniel dejó la capital para alcanzar sus sueños en Mánchester e inmediatamente se probó a sí mismo en categorías superiores a la de su edad”.
“Tras dejar el Fulham fui a una prueba donde había varios ojeadores de diferentes clubes que venían a verte jugar. Tuve varios clubes interesados en mí y elegí el City porque quería empezar al máximo nivel que pudiera”.
“Estuve dos semanas a prueba y me ofrecieron un contrato para el equipo sub-15, aunque cuando llegué empecé a jugar con el sub-16”.
Tras demostrar su habilidad futbolísticas a los entrenadores de la Academia, el joven defensa debutó con el equipo sub-18 mientras estaba en edad juvenil y pronto recibió la recompensa a esos retos.
“Es mucha presión. Un joven jugador que llega genera mucha expectación, pero fue una gran experiencia y me ayudó a aprender mucho. Eran más fuertes que yo, así que tuve que adaptar y cambiar mi forma de jugar”, admite Oseni.
Mientras la transición quizá fue tranquila en el césped, el cambio al norte fue un poco chocante para un jugador de 14 años acostumbrado a la vida de Londres.
“Al principio fue un poco difícil adaptarme porque cuando me mudé vivía en Carrington, que era un lugar completamente diferente. En Londres todo está muy junto y cuando me mudé a Carrington sentí que estaba viviendo en el Lejano Oeste”, comenta sonriendo.
“Está literalmente en medio de la nada, pero hace poco me he mudado a Stockport y está mejor. Me costó un poco de tiempo al principio porque fue duro estar lejos de mi madre”.
“Todavía la echo de menos, pero es algo que tengo que hacer para mi carrera”.
Defensa fuerte y con confianza, Oseni comenzó a jugar como centrocampista, lo que explica su pausa con el balón. Fijándose en jugadores como Yaya Touré y Thiago Silva, el joven jugador destaca por anticiparse al pase del contrario y ser férreo en las situaciones de uno contra uno.
Habitual de la plantilla de Jason Wilcox, ha tenido una gran presencia en la defensa como parte de un equipo que está cuajando una gran temporada.
Líderes de la Premier League sub-18, están camino de lograr las ambiciones de Nathaniel mientras juegan un fútbol bonito y ofensivo.
“Creo que nuestro éxito se basa en el trabajo de equipo y en esforzarnos todos los días en el campo de entrenamiento”, comenta.
Mientras la delantera cuenta normalmente con los mismos nombres, la defensa no se ha acabado de asentar y Nathaniel ha tenido cinco parejas diferentes en el centro de la defensa hasta el momento en esta temporada.
Mientras el defensa conoce los retos que suponen una nueva pareja de centrales, asegura que las relaciones entre jugadores se desarrollan durante varios años más que en semanas.
“Al principio fue duro cuando jugué con Charlie porque nunca había jugado con él antes, pero con Tosin hemos jugado juntos desde que estábamos en el sub-16 y también jugamos en el sub-18. Hemos tenido mucho tiempo para formar una buena pareja. Sé sus cualidades y sus debilidades y él sabe las mías”, explica.
Además de conocer cómo jugar con sus compañeros, Nathaniel ha aprendido lo que exige ser un futbolista a tiempo completo. Su actitud y sus habilidades le hicieron ganarse una beca con el City de dos años que firmó en 2013.
“La diferencia entre ser un jugador de fútbol a tiempo parcial o completo es que te pide más sacrificio y más tiempo, porque pasas de entrenarte dos días por semana a hacer todo los días. Te ayuda a saber que el descanso es tan importante como el entrenamiento”.