Las históricas campeonas de 2016 aseguraron el título a falta de una jornada, al igual que lo lograron las vigentes defensoras de la Women’s Super League, casi una década después, allá por mayo de 2026.
En aquella ocasión en 2016 una victoria por 2-0 sobre el Chelsea en el Joie Stadium, sellada ante una asistencia récord en aquel momento de 4.096 espectadores, aseguró la gloria del City.
El equipo terminaría completando la temporada invicto en la WSL, pero el equipo de Nick Cushing afrontó el penúltimo encuentro de la campaña sabiendo que un punto era suficiente para amarrar el título.
El Chelsea, defensor del título, era el único equipo capaz de alcanzar al City tras la victoria por 1-0 de las Blues en el campo del Arsenal dos semanas antes.
Pero el equipo de Emma Hayes no pudo hacer nada para arruinar la fiesta del City. Goles en cada parte llevaron al equipo hacia el campeonato.
Los tantos fueron obra de dos de los fichajes estrella que se incorporaron al Club antes de del reanzamiento profesional dos años atrás.
Jill Scott fue la encargada de abrir el marcador pasado el ecuador de la primera mitad. La centrocampista se elevó más que nadie para rematar de cabeza un saque de esquina botado por Duggan y mandar el balón al fondo de la red un remate que rozó en la capitana del Chelsea, Katie Chapman.
El segundo gol no tardaría en llegar tras el regreso desde los vestuarios. Lucy Bronze fue derribada dentro del área por Gilly Flaherty después de una de sus habituales e impetuosas internadas en ataque.
Duggan asumió la responsabilidad y engañó a Rebecca Spencer desde los once metros para dar tranquilidad al City.
Resultó de lo más adecuado que Duggan, autora del primer gol profesional de nuestra historia en abril de 2014, fuera la encargada de dar el golpe definitivo en el Joie Stadium y amarrar el título para el City.
Solo siete días después, el equipo de Nick Cushing completaría el doblete tras vencer al Birmingham City en la final de la Copa de la Liga en el Joie Stadium gracias a un gol de Bronze en la prórroga.
El City tendría que esperar hasta el 30 de octubre de 2016 para certificar una campaña verdaderamente memorable, cerrada con un empate 1-1 frente al Birmingham.
Tablas que en nada empañaron el ambiente festivo en Manchester, a pesar de ser apenas la tercera vez en todo el curso que el conjunto de Cushing cedía puntos, y tan solo el cuarto gol encajado en toda la temporada.
Pero el trabajo duro ya estaba hecho gracias a la victoria por 2-0 sobre el Chelsea el 25 de septiembre de 2016.