Hoy honramos la memoria de Colin Bell, uno de los mejores jugadores de la historia del Manchester City, en el que habría sido su 80.º cumpleaños.

Bell jugó 501 partidos con el City y marcó 153 goles durante 13 temporadas repletas de trofeos con los Skyblues.

Esas estadísticas superlativas lo sitúan en el quinto lugar de la lista de jugadores con más partidos disputados, así como en el cuarto puesto de nuestra tabla histórica de goleadores, empatado con el ídolo de la era moderna, Erling Haaland.

En total, conquistó ocho títulos importantes en Maine Road, pero quizás lo más importante fue que se ganó el respeto y la admiración de cada aficionado del City y, de hecho, de toda la familia del fútbol, gracias a su inmenso talento y a su personalidad humilde.

La estrella Skyblue se unió al City procedente del Bury en 1966 por tan sólo 45.000 libras. Decir que fue dinero bien invertido sería quedarse muy corto.

Luciendo inicialmente el dorsal número 10, debutó con el City contra el Derby County y marcó uno de los goles en una victoria vital por 2-1, en una temporada en la que los Skyblues lograrían el ascenso y el título de la Division Two en 1965/66.

Aquel fue el preludio de una verdadera Era Dorada, encabezada por un Bell que ya portaba el número 8, como parte de la Santísima Trinidad junto a Francis Lee y Mike Summerbee, además de jugadores y personalidades como Mike Doyle, Tony Book y Neil Young.

El City ganó el título de la First Division por primera vez en 31 años en la temporada 1967/68 y Bell, cuya estrella brillaba ya con luz propia, fue nombrado Jugador del Año del club.

De hecho, para entonces ya se le habían asignado dos apodos: “Nijinsky”, gracias a su resistencia y velocidad, y “King of the Kippax”.

Aquel equipo histórico dio continuidad al título de liga con la Charity Shield y la FA Cup en 1968/69, así como la Recopa de Europa y la Copa de la Liga de 1969/70, además de otra Charity Shield en la 1972/73, mientras los Skyblues arrasaban con todo a su paso.

Al comenzar la década de los 70, su influencia seguía siendo inmensa, aunque sus días como jugador se vieron truncados por una lesión de rodilla sufrida en un derbi contra el Manchester United en noviembre de 1975.

No bajó los brazos y animó a sus compañeros cuando el City ganó la Copa de la Liga en 1976, quedándose a las puertas de entrar en la convocatoria para el duelo en Wembley ante 100.000 espectadores.

Sin embargo, el humilde héroe volvió a jugar para su amado equipo: su aparición como suplente en una victoria en casa por 4-0 sobre el Newcastle en el Boxing Day de 1977 permanecerá por siempre en la memoria de todos los presentes, quienes le brindaron una bienvenida de héroe en su regreso a la acción.

Sin embargo, nunca volvió a ser realmente el mismo y disputó su último partido en mayo de 1979, a los 33 años, contra el Aston Villa.

Con la selección de Inglaterra, fue internacional en 48 ocasiones, marcó nueve goles y representó a los Three Lions en el Mundial de México 1970, formando parte de un equipo que muchos sostienen que era incluso mejor que el de 1966.

El tiempo ha pasado, pero su estrella nunca se ha apagado. En 2004, fue incluido en el Salón de la Fama del City y, por una mayoría abrumadora en una votación entre nuestros aficionados, su nombre fue el elegido para adornar la Tribuna Oeste del Etihad Stadium.

Mientras tanto, en 2005 ingresó en el Salón de la Fama del Fútbol Inglés, además de ser condecorado con la MBE (Miembro de la Orden del Imperio Británico) por su labor caritativa.

Tristemente, Bell falleció en 2021, y los tributos de empleados, jugadores y seguidores fueron universalmente emotivos y sinceros mientras dábamos el último adiós a un verdadero icono de nuestro hermoso deporte.

Hubo, sin embargo, un tributo final: en 2023 se inauguró una estatua del legendario trío formado por Bell, Lee y Summerbee (la Santísima Trinidad) frente al Etihad Stadium, conmemorando sus 30 años de trayectoria en el Club.

La estatua fue creada por el reconocido escultor David Williams-Ellis, y está ubicada, como no podía ser de otra manera, en las proximidades de la Colin Bell Stand.

Es fundamental que los jugadores y aficionados actuales del City recuerden ahora nuestra rica historia (de la cual forman parte) cada vez que entran al recinto del estadio en un día de partido.

Puede que la Era Dorada de Bell y compañía haya sido reemplazada ahora por la Era Guardiola, pero la estrella de Bell nunca se apagará. Brillará por siempre.

Lamentablemente, él no está hoy aquí para disfrutar de su 80.º cumpleaños junto a su familia y amigos, pero en el club estamos conmemorando el momento con una gran variedad de contenidos sobre Colin Bell.

Hoy todos deberíamos brindar por Colin Bell.