Argentina busca su tercera estrella y está a tan sólo dos pasos de conseguirlo. A los Mundiales de Argentina 1978 y México 1986, se le podría añadir el de Qatar 2022.
36 años han transcurrido ya desde la conquista de la última Copa del Mundo. 36 años en los que se ha quedado con la miel en los labios en dos ocasiones.
En Italia 1990, la selección suramericana perdió en la final por 0-1 contra Alemania Federal. En Brasil 2014, el mismo resultado les dejó sin el título otra vez contra los germanos.
Sin embargo, la sensación es que el combinado albiceleste llega a la cita mundialista con una de las mejores plantillas de su historia reciente y quiere sacar provecho de ello.
Todo ello con Julián Álvarez en sus filas, que a base de goles y trabajo se ha ganado un sitio en el once titular de Lionel Scaloni. La Araña es el único jugador del Manchester City que resiste en el Mundial.
UNA RACHA DE IMBATIBILIDAD INCREÍBLE PREMUNDIAL AVALABA A LA SELECCIÓN ARGENTINA
El camino de Julián Álvarez y la selección argentina no ha sido nada fácil hasta el momento, pero la albiceleste ha sabido competir en los momentos clave y ha llegado a semifinales por méritos propios.
Cuando hablamos con nuestro delantero antes de que viajara con su selección a Qatar, se refirió al gran momento de forma que el combinado nacional estaba viviendo:
“Sí, estamos en un gran momento. Son muchos partidos sin perder. El equipo está bien, está sólido”.
En ese momento, llevaban 35 partidos invictos, que se ampliaron a 36 con la victoria en el amistoso contra los Emiratos Árabes Unidos justo antes del inicio del Mundial.
De hecho, Argentina llevaba 3 años y medio sin conocer la derrota. Había que remontarse al 2 de julio de 2019, cuando un 2-0 en las semifinales de la Copa América les dejó fuera de la competición.
Desde entonces, un camino glorioso les había acompañado. La conquista de una ansiadísima Copa América en 2021 y una gran exhibición de juego contra Italia en la Finalissima de 2022 les avalaba.
PESADILLA ARGENTINA ANTE ARABIA SAUDITA
No obstante, llegó el encuentro inaugural de Argentina ante Arabia Saudita y todo pareció derrumbarse. En dos chispazos, la selección asiática reaccionó al gol de Messi y remontó un encuentro en el que la albiceleste perdonó mucho.
Derrota por 2-1, fin a la racha de imbatibilidad de tres años y medio y, lo peor de todo, el miedo a que un resbalón más les dejaba fuera del Mundial.
En este encuentro, La Araña entró como revulsivo cuando el marcador ya era de 2-1. Nuestro delantero dispuso de un par de oportunidades en las que estuvo muy fino, pero no pudo anotar. No obstante, dejó la sensación que Argentina tenía más peligro con él sobre el campo en los 31 minutos que jugó.
GOLPE SOBRE LA MESA CONTRA MÉXICO
El camino se encauzó en el segundo enfrentamiento contra México. Argentina sabía que se jugaba la vida. Una derrota les podía dejar fuera matemáticamente y un empate les podía complicar igualmente mucho la clasificación.
Con muchos nervios, la albiceleste se llevó el partido por 2-0. El encuentro no se decidió hasta los instantes finales. De hecho, La Araña entró en el minuto 63 con 0-0 en el marcador y, en el 64, Lionel Messi marcó el primero. El propio Messi asistió a Enzo Fernández en los compases finales para el segundo tanto. Una victoria que dejaba a Argentina dependiendo de ella misma para avanzar a octavos de final.
De nuevo, el sentimiento generalizado es que la albiceleste había generado más peligro con Julián Álvarez sobre el terreno de juego.
PRIMERA TITULARIDAD Y PRIMER GOL DE JULIÁN ÁLVAREZ ANTE POLONIA
En el tercer encuentro, Argentina dependía de sí misma para pasar a octavos. De hecho, un triunfo probablemente les daba la primera posición de su grupo.
Enfrente esperaba la Polonia de Lewandowski. La Scaloneta cuajó un gran partido y se impuso de nuevo por 2-0.
Además, finalmente, a la tercera fue la vencida. En el tercer y último partido de fase de grupos, Julián Álvarez fue titular en detrimento de Lautaro Martínez.
La Araña estuvo bien activa desde el minuto 1. Generó muchísimo durante todo el encuentro. En el 46, MacAllister le dio la merecida ventaja a los de Scaloni, que dominaron de principio a final.
Julián tuvo hasta tres oportunidades claras antes de ver portería. A la cuarta, un gran balón filtrado de Enzo Fernández dentro del área, lo acomodó el de Calchín de espaldas a la portería, se giró y soltó un latigazo imparable en el minuto 67.
Victoria, gol en su primera titularidad y pase a octavos de final como primeros de grupo. Un día redondo.
JULIÁN ÁLVAREZ, DE NUEVO DETERMINANTE CONTRA AUSTRALIA EN OCTAVOS
Los octavos de final depararon un cruce ante una sorprendente Australia, selección que pocos tenían en sus cábalas para la fase final.
Después de su buena actuación en su primera titularidad en un Mundial con Argentina, estaba claro que Scaloni lo alinearía de nuevo en el once inicial.
Julián estuvo de nuevo muy activo, sin parar de generar espacios durante todo el partido. En el 35, fue otra vez Lionel Messi el encargado de abrir la lata.
Nuestro delantero finalmente halló la recompensa después de una muy buena presión de Rodrigo de Paul ante Ryan, el portero de Australia. El balón fue a los pies de Julián Álvarez, que también había presionado la salida del guardameta, y definió con mucha calma y clase.
Finalmente, un autogol de Argentina puso dentro del partido a Australia, que terminó ganando 2-1 con mucho sufrimiento.
DRAMA Y FELICIDAD CONTRA PAÍSES BAJOS EN CUARTOS
El partido de cuartos de final llegaba con aroma de revancha. Los Países Bajos querían venganza. Argentina había eliminado a los tulipanes en las semifinales del Mundial de 2014… y curiosamente el mismo guion se repitió.
En el que fue el partido con el ambiente más caldeado de lo que llevamos de Mundial, La Scaloneta se avanzó por partida doble con tantos de Molina y Messi.
De nuevo, Julián Álvarez trabajó incansablemente durante todo el encuentro. Pese a no encontrar la recompensa de ver puerta, incomodó muchísimo en la presión y ayudó en la generación de espacios. De hecho, La Araña se fue del partido en el minuto 82 con 0-2 en el marcador.
Inverosímilmente, el combinado de Van Gaal empató en los minutos finales con un doblete de Weghorst y mandó el partido a la prórroga.
Sin embargo, como en 2014, la muerte súbita dictó sentencia a favor de la albiceleste. Argentina, con un Julián Álvarez incansable, estaba otra vez en semifinales.
CROACIA AGUARDA EN SEMIFINALES
En semifinales, tocará verse las caras contra la selección croata, que no se cansa de hacer historia. Croacia, un estado con 4 millones de habitantes, ya se plantó contra todo pronóstico en la final del Mundial de 2018.
En esta edición, la selección balcánica ha competido como nadie y está en semifinales después de ganar un solo encuentro contra Canadá en fase de grupos. El resto han sido todo empates, incluidas dos tandas de penales en octavos de final y en cuartos de final contra Japón y Brasil, respectivamente, en las que salieron victoriosos.
Con los infatigables Perisic y Modric, la revelación de Livakovic en la portería y la seguridad defensiva de Gvardiol y Lovren, esta Croacia sigue dando mucho que hablar y es una amenaza seria para la Argentina de Julián Álvarez.
El encuentro se disputará este martes 13 de diciembre, a las 19:00h, hora del Reino Unido. El vencedor de esta eliminatoria se las verá en la final contra la selección que se imponga en la otra semifinal: Francia-Marruecos.
CON GANAS DE SEGUIR PICANDO
Julián Álvarez, con dos goles en cinco partidos (dos tantos en tres titularidades), se está erigiendo como una gran referencia ofensiva para el equipo.
La Araña llegaba con la etiqueta de revulsivo y se ha ganado a pulso la titularidad en detrimento de Lautaro Martínez.
De hecho, hay una estadística que habla de la importancia de Julián Álvarez en el equipo. Con La Araña sobre el terreno de juego, Argentina lleva un balance de 8 goles a favor y 0 en contra. Sin La Araña, el balance es de 1-5. Evidentemente, los datos individuales en un deporte colectivo siempre son fríos, pero es indudable que esto habla bien de la incidencia de Julián en esta selección.
Dos pasos le quedan a nuestro delantero para ganar un Mundial con la albiceleste. Dos partidos en los que una Araña llamada Julián Álvarez tendrá más hambre que nunca. Tengan cuidado porque la Araña que pica anda suelta.