La Araña está a sólo un partido de clasificarse para la final. En un partido agónico, la albiceleste derrotó en los penales a los Países Bajos tras empatar a 2.

Argentina ganaba por 0-2 a falta de siete minutos para el final antes de que los holandeses forzaran la prórroga con dos goles en los últimos minutos del encuentro.

Ambas selecciones no pudieron marcar en esos 30 minutos adicionales y el partido se resolvió en una tanda de penaltis que se llevó la albiceleste.

Argentina se enfrentará a Croacia por un lugar en la final el próximo martes 13 de diciembre a las 19:00h, hora del Reino Unido.

En un primer tiempo de pocas oportunidades para ambos conjuntos, fue Argentina quien abrió el marcador en el minuto 35 gracias a una sublime asistencia de Lionel Messi.

La leyenda argentina recogió el balón en el centro del campo, aceleró para superar un par de contrarios y luego se sacó de la chistera un pase de mago para Nahuel Molina, quien controló a las mil maravillas y definió con exquisitez.

Antes de todo eso, Nathan Aké había jugado un gran partido y Álvarez había mostrado grandes detalles sin recompensa.

La segunda mitad iba camino de ser bastante similar, con Holanda sin poder crear ninguna oportunidad real de peligro. El cambio a una defensa de cuatro significó que Aké jugara como lateral izquierdo.

Álvarez continuó trabajando incansablemente y encontrando espacios, pero tuvo pocas oportunidades para marcar el que hubiese sido su tercer gol en el Mundial.

El partido parecía visto para sentencia en el minuto 73 cuando Messi anotó desde el punto de penalti después de que Dumfries derribara a Acuña en el área.

Álvarez fue sustituido en el minuto 82 entre fuertes aplausos de la afición argentina.

Justo un minuto después, Wout Weghorst remató de cabeza con maestría un centro para acortar diferencias.

En un partido lleno de faltas, Aké recibió una fuerte entrada de Paredes que terminó con un pelotazo del centrocampista argentino al banquillo holandés. Esta acción derivó en tangana y varias tarjetas amarillas.

Cuando el partido parecía encaminado a la victoria argentina, una jugada de pizarra de la selección holandesa dio su resultado. Una falta en el borde del área sirvió para que Koopmeiners asistiera a Weghorst y este anotara su doblete particular. El 2-2 había llegado prácticamente en el último minuto.

Esto se tradujo en otros 30 minutos de prórroga para dos equipos ya muy cansados. Aunque ambos equipos tuvieron oportunidades, el encuentro se decidió en los penales.

Los holandeses vieron como sus dos primeros lanzamientos de penalti eran salvados por un Emiliano Martínez en estado de gracia, mientras que Argentina convirtió sus primeros tres.

Holanda se puso de nuevo en la tanda con un 3-3. Todo dependía de Lautaro Martínez. Si marcaba, sentenciaba el choque. Si fallaba, seguían con la muerte súbita. El delantero argentino marcó y envió al equipo de Aké a casa.