Inglaterra cayó derrotada por 2-3 ante la campeona del mundo en Wembley en su partido inaugural de la Nations League.

Elliot Anderson, Marc Guéhi y Nico O’Reilly fueron titulares con los Three Lions en su primer encuentro tras finalizar en tercera posición en el Mundial del verano.

España, que ganó aquel torneo, se puso por delante a los dos minutos de juego cuando Guéhi perdió el balón en la frontal ante Lamine Yamal, que envió el esférico al fondo de la red tras ante el ex del City James Trafford.

Poco después España pudo haber anotado el 0-2 cuando otro ex del City, Ferran Torres, empujó el balón a gol, pero la jugada fue anulada por fuera de juego.

Posteriormente fue Trafford el que le negó el gol al actual delantero del PSG en unos minutos donde España parecía la más firme candidata a ampliar la ventaja.

Sin embargo, el partido dio un vuelco con dos goles de Inglaterra en cuatro minutos justo antes del descanso.

El delantero del Barcelona, Anthony Gordon, definió con precisión tras una rápida contra liderada por Jude Bellingham. Pocos instantes después, O’Reilly se escapó por la banda izquierda y puso un centro para Harry Kane que terminó superando la línea de gol con la ayuda del intento de despeje de Marc Cucurella.

Harry Kane desperdició una oportunidad de oro para ampliar la ventaja de Inglaterra desde el punto de penalti después de que Rodri derribara a Bellingham. Sin embargo, Kane resbaló en el momento del golpeo, pateando el balón contra su pie de apoyo y enviándolo al larguero.

España reaccionó tras un pase equivocado de O’Reilly: Álex Baena conectó un certero disparo roscado desde el borde del área al llegar a la hora de juego para poner el empate. A quince minutos del final, un exquisito remate picado de Mikel Oyarzabal volvió a poner por delante al conjunto español.

En el otro encuentro del Grupo A, Joško Gvardiol y Mateo Kovačić ayudaron a Croacia a arrancar con buen pie.

El dúo del City disputó los 90 minutos en la victoria 1-2 sobre Chequia en Praga, en un partido en el que anotaron Luka Modrić y Marco Pašalić.