El autogol de Castello Lukeba puso por delante al equipo de Enzo Maresca al descanso, pero los locales igualaron poco después de la reanudación con un centro de Ridle Baku que acabó colándose dentro.
Enzo Fernández conectó de forma soberbia con un centro muy medido de Iliman Ndiaye para devolvernos la ventaja de cabeza, antes de que Antonio Nusa volviera a igualar el marcador en una frenética segunda parte.
Erling Haaland tuvo la última palabra al empujar el gol de la victoria con su 13.º toque del partido, tras una gran carrera y un centro preciso del incansable Anderson.
Sin embargo, no fue sólo la asistencia lo que hizo brillar a nuestro fichaje del verano en el Red Bull Arena.
Anderson tocó el balón 102 veces, ganó 10 duelos en el suelo, hizo siete entradas y registró siete recuperaciones en una gran actuación en el centro del campo.
“Ha estado increíble”, empezó Haaland en una entrevista tras la victoria. “Ha tenido un comienzo increíble en su etapa en el City. Eso es lo que se espera: tienes que llegar y rendir desde el primer momento”.

“Así es el mundo ahora y no es fácil. Normalmente necesitas tiempo para adaptarte y para conocer a tus nuevos compañeros y al nuevo entrenador”.
“Ha estado impresionante. Máximo respeto”.
“13 toques no es mucho, pero ¿qué es lo más importante? Ayudé al equipo a ganar, así que estoy súper contento. Al final, tenemos que dar un paso adelante”.
“Cuando íbamos 0-1 arriba, teníamos que empujar un poco más para ir a por el segundo y el tercero. Tenemos que trabajar en eso”.
Nuestro prolífico delantero suma ya 13 goles en nueve partidos contra el Leipzig, su mejor cifra ante un mismo club.
“Creo que es el equipo al que más goles le he marcado”, continuó. “He jugado muchísimas veces contra ellos con el City en la Champions League y también con el Borussia Dortmund. El Leipzig es un buen equipo, así que estoy súper contento por ello”.
“Puedes verlo de varias maneras. Puedes verlo como que es difícil mantener la concentración durante 100 minutos o verlo de forma positiva: que son sólo 100 minutos en los que estar totalmente centrado para, con suerte, estar preparado cuando llegue la ocasión”.
“Yo me quedo con la segunda opción”.