Tras conocer la trágica noticia de la muerte de nuestro ex jugador y ex presidente a los 79 años, echamos la vista atrás para repasar una vida siempre ligada al conjunto Skyblue.

Francis Lee fue fichado por Joe Mercer en 1967. El City pagó 60.000 libras esterlinas al Bolton Wanderers.

Lee vistió el número 7 en su debut contra los Wolves. Reemplazó a Stan Bowles, que llevaba cuatro goles en cuatro encuentros. En ese momento, Mercer sintió que Lee encajaba mejor en su equipo.

Lee ya venía de tener una etapa muy destacada en Bolton. Allí debutó a los 16 años y jugó en el primer equipo durante siete años, en los que anotó 92 tantos en 132 partidos.

Joven pero increíblemente ambicioso, decidió que quería dejar Burnden Park para buscar nuevos horizontes. Sin embargo, el club rechazó su solicitud para ser traspasado.

Lee, con mucha independencia y determinación para velar por sus propios intereses, amenazó con declararse en huelga.

Fue entonces cuando el City hizo una oferta firme y, a regañadientes, el Bolton Wanderers permitió que Lee fuera Skyblue.

Lee encajó perfectamente en el fútbol y la ética del equipo. También añadió un punto de mordiente muy necesario al conjunto. El delantero de 23 años nacido en Westhinkton era la pieza que faltaba del rompecabezas.

Lee, junto con Colin Bell y Mike Summerbee, fueron un tridente temible para cualquier defensa.

Lee, aunque físicamente no tenía una gran envergadura, demostraba un gran poderío. Era capaz de amargarle el partido a cualquier defensa durante los 90 minutos que duraba el encuentro.

Con estas habilidades, pronto se convirtió en un héroe para miles de fans del City.

Los Skyblues ganaron ocho encuentros y empataron tres de los primeros 11 partidos de liga con Lee. Durante este periodo, el delantero anotó ocho goles. El City se situó líder de la tabla.

Franny también fue el encargado de chutar las penas máximas en el City. Unos penaltis que muchas veces provocaba él mismo.

El año en el que el City levantó el campeonato de liga, en 1968, Lee marcó 16 tantos en 31 partidos. Su gol en St James’ Park en la última jornada de la temporada fue clave para ganar el partido y dio el título a los hombres de Mercer.

Bell, Lee y Summerbee fueron apodados “La Santísima Trinidad”. Los tres volvieron a ser claves en la final de la FA Cup ante el Leicester. Lee terminó como máximo goleador del equipo en la liga.

Un año más tarde, los Skyblues lograron un doblete copero. Primero levantaron la Copa de la Liga y luego la Recopa de Europa en 1970.

Lee marcó el gol decisivo en Viena para establecer el 2-1. Esa victoria supuso el primer gran trofeo europeo para el Club: las £ 60.000 pagadas comenzaban a parecer la ganga de la década para el City.

En lo que parecía que era una época de mucha agresividad en los campos de fútbol, ​​nadie intimidaba a Franny Lee.

Volvió a ser máximo goleador en la 1970/71 y tuvo su mejor temporada con el Club en la 1971/72.

Lee anotó 35 goles en 46 partidos entre liga y copa. 15 de ellos llegaron desde el punto de penalti.

Fuera del campo, su aguda visión para los negocios le dio una estabilidad financiera impropia de un hombre tan joven.

Lee también era un habitual de la selección inglesa. Llegó a jugar la final del Mundial en México. En total, marcó 10 tantos en 27 partidos con la selección nacional.

En la campaña 1972/73, el delantero no tuvo una temporada fácil. A pesar de terminar de nuevo como máximo goleador de los Skyblues con 14 goles, eran tiempos convulsos en el banquillo. Mercer dejó de ser el entrenador de equipo.

Desde entonces, Johnny Hart, Ron Saunders y luego Tony Book se turnaron para dirigir el club.

Lee quería por aquel entonces un nuevo contrato en el que cobrara más, pero su influencia en el equipo no fue la misma. Logró 10 goles en 29 partidos de liga durante la campaña 1973/74.

Tres días antes del inicio de la nueva temporada, el Derby County ofreció £100.000. Tony Book, el entrenador entonces, no se interpuso en su camino.

El traspaso resultó un éxito. Como ya sucedió en su primera temporada con el City, ayudó al Derby a levantar el campeonato de liga en la temporada 1974/75, con Brian Clough en el banquillo.

Un Lee que, por cierto, también anotó un gol en su regreso a Maine Road con los colores del Derby.

El delantero siguió jugando una temporada más en el Baseball Ground antes de retirarse para concentrarse en su próspero negocio de papel de baño y su exitoso establo de caballos de carreras.

Después, volvió para ser presidente del City a mediados de la década de 1990, aunque las cosas no salieron como esperaba. Sin embargo, fue muy importante para ayudar a avanzar al Club.

También fue Francis Lee quien negoció un acuerdo para trasladar al City a un nuevo estadio después de que finalizaran los Juegos de la Commonwealth de 2002.

Así fue como dejamos Maine Road después de 80 años. El nuevo estadio tenía capacidad para un tercio más de asistentes que nuestra anterior cancha.

Francis siguió siendo un habitual en los días de partido en el Etihad y siguió siendo amigo cercano del embajador del Club, Mike Summerbee, durante más de 50 años.

Desde el Manchester City transmitimos nuestro más sentido pésame a la familia y amigos de Lee en este momento tan difícil.

Los fans pueden dejar sus mensajes de condolencias a través del enlace que tienes más abajo.

En memoria de Francis Lee