Recién salido de su gran Mundial con Inglaterra, el centrocampista ha cerrado su traspaso al City procedente del Nottingham Forest, firmando un contrato por cinco años.
Llega al City respaldado por una reputación formidable como uno de los talentos más prometedores y apasionantes de la medular que han emergido en los últimos años.
Anderson se incorpora a una plantilla del City que conoce a la perfección el arte de lo que se necesita para triunfar, habiendo cosechado la asombrosa cifra de 20 títulos importantes a lo largo de la última década.
Desde su punto de vista, afirmó que no había ningún otro lugar en el que prefiriera estar mientras se prepara para ponerse a las órdenes del entrenador Enzo Maresca y unirse a sus nuevos compañeros.
“Estoy que no me lo creo. Me muero de ganas de jugar en este Club. Realmente lo estoy deseando”, declaró Anderson.
“Creo que son ganadores, son insaciables, y ese es el tipo de equipo del que quiero formar parte: campeones y personas que levantan trofeos”.
“Durante los últimos 10 o 12 años han dominado, y por eso quería venir aquí”.
“Ha sido todo bastante rápido, pero creo que siempre confié en que podía llegar a este punto”.
“Aquí es donde quiero estar. Ahora que estoy aquí, seguiré apretando e intentaré ayudar a llevar a este Club aún más lejos”.
Tal y como demostró con la selección de Inglaterra en el Mundial, donde ayudó a los Three Lions a alcanzar las semifinales, a pesar de su relativa juventud, Anderson combina una técnica soberbia con una gran madurez y un temple excelente para los partidos importantes.
La gran noticia para el City, sin embargo, es que el jugador insiste firmemente en que aún le queda muchísimo más por ofrecer como futbolista.
Asimismo, se describió a sí mismo como un jugador desinteresado y determinado a hacer todo lo que esté a su alcance para anteponer siempre las necesidades del equipo a las suyas.
“Sólo tengo 23 años, así que tengo mucho tiempo por delante para alcanzar mi mejor nivel”, añadió Anderson.
“Definitivamente creo que aún no he llegado ahí y que todavía tengo mucho más para dar”.
“Creo que le aporto un poco de todo al equipo. Aporto calidad, aporto físico, energía... Me gustaría pensar que haré emocionar a los aficionados, que los levantaré de sus asientos y que le contagiaré energía al equipo”.
“Me gusta pensar que pediré el balón en cualquier momento. Me encanta tener la pelota en los pies”.
“Ayudaré al equipo cuando pasemos por momentos difíciles. Me encanta estar involucrado, hacer que el equipo vaya hacia adelante, asumir la responsabilidad y hacerle llegar el balón a todos los grandes jugadores de ataque que hay aquí”.