Los Three Lions eliminaron a México 2-3, uno de los coanfitriones, en el Estadio Azteca.

Después de que el saque inicial se retrasara una hora y con la desventaja de la altitud en contra,  el equipo de Thomas Tuchel se medía a un México arropado por una enorme condición de local.

A pesar de los primeros avisos de Raúl Jiménez, Jordan Pickford se mostró providencial al desviar sus remates por encima del larguero.

México no había encajado un solo gol en todo el torneo hasta que Jude Bellingham golpeó por partida doble en apenas 98 segundos durante la primera mitad, encarrilando el partido para Inglaterra.

El Estadio Azteca enmudeció por completo, aunque Julián Quiñones logró recortar distancias para los anfitriones justo antes del descanso.

Los Three Lions siguieron buscando el tercer tanto y Nico O’Reilly estrelló un balón en el poste, justo antes de que Quansah fuera expulsado con roja directa en el minuto 54.

Apenas unos minutos después, el colegiado señaló penalti a favor de Inglaterra cuando Anthony Gordon fue derribado por el guardameta, y Harry Kane no perdonó desde los once metros.

Sin embargo, el colegiado Alireza Faghani volvió a señalar el punto fatídico, esta vez en el área contraria, permitiendo que Jiménez batiera a Pickford y recortara distancias.

El conjunto de Thomas Tuchel se vació por completo para amarrar el resultado, y la línea defensiva dio un auténtico recital de carácter y resistencia. Gracias a esta sufrida victoria por 2-3, Marc Guéhi, Nico O’Reilly y Elliot Anderson se cruzarán en cuartos de final con la Noruega de Erling Haaland, que pocas horas antes superó a Brasil.