La próxima gira del City este verano de 2026 incluirá estancias en Hong Kong y Seúl, dos ciudades donde hemos disfrutado de experiencias increíbles en el pasado, el último vuelo del equipo más allá de los extremos orientales de Europa se produjo en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2023.
Aquella semana en Yeda, Arabia Saudita, en diciembre de 2023, resultó ser histórica, ya que el equipo de Pep Guardiola se coronó como campeón del mundo.
Y también culminó doce meses en los que conquistamos el Repóquer, o los Cinco Grandes títulos: la Premier League, la FA Cup, la Champions League, la Supercopa de Europa y, finalmente, el Mundial de Clubes.
Esa edición de 2023 fue la última del torneo el formato anterior antes de expandirse a 32 equipos, por lo que siempre seguirá siendo un hito significativo para los historiadores.
Si bien las giras de pretemporada por Asia sirven para prepararse física y mentalmente de cara a la temporada que se avecina, así como para experimentar la cultura y visitar a nuestros numerosos aficionados en todo el mundo, esta estancia en Yeda fue estrictamente competitiva.
Pep Guardiola y sus jugadores sabían que tenían ante sí la oportunidad de seguir haciendo historia, con algunos clubes históricos de otros continentes interponiéndose en el camino.
Y con el equipo flaqueando un poco a nivel nacional en su búsqueda de un histórico cuarto título consecutivo de la Premier League, fue una oportunidad para unirse y recalibrar antes de la segunda mitad de la temporada.
De hecho, resultaría fundamental en ese sentido, ya que el City se mantuvo invicto tras su regreso a casa para lograr algo que ningún equipo en la historia del fútbol inglés había hecho jamás: ganar cuatro títulos consecutivos de la máxima categoría.
Los jugadores se alojaron en un complejo equipado con todo lo necesario para cubrir sus necesidades, incluyendo comida, descanso y algo de entretenimiento.
El vanguardista estadio King Abdullah Sports City albergaría tanto las semifinales como la final, con el City que entró en el torneo entre los cuatro mejores para enfrentarse al conjunto japonés Urawa Red Diamonds en semifinales.
Se esperaba de antemano que el Urawa se plantara a la defensiva, tal como lo había hecho en su camino hacia la gloria en la Liga de Campeones de la AFC. Y los japoneses resistieron durante casi la totalidad de la primera parte mientras el City atacaba en oleadas, hasta que, al filo del descanso, Marius Hoibraten desvió un centro de Matheus Nunes hacia su propia portería.
Mateo Kovačić anotó su primer gol con el City poco después del descanso, tras enganchar un exquisito pase entre líneas de Kyle Walker.
La cuenta se cerró justo antes de cumplirse la hora de juego, cuando Bernardo Silva reaccionó más rápido que nadie ante un rechace tras un disparo de Nunes.
Aquellos que habían viajado a Arabia Saudita se deleitaron con la ocasión. Eel City estaba ahora a tan solo una victoria de la cima absoluta del fútbol mundial, una realidad muy lejana a la del club que muchos recordaban de épocas anteriores.
Así, quedó definida la cita en la final con el gigante brasileño Fluminense. En los días previos se debatió largo y tendido sobre las diferencias tácticas entre Pep y el técnico del Fluminense, Fernando Diniz, quien apuesta por un posicionamiento fluido, pidiendo a sus jugadores que roten sus funciones sobre el terreno de juego en tiempo real.
No cabía duda, sin embargo, de que se trataba de un equipo veterano, con varios jugadores que habían militado en Europa al inicio de sus carreras antes de regresar a su país.
El nombre más destacado era el del exlateral izquierdo del Real Madrid, Marcelo, mientras que Felipe Melo y Ganso en particular también despertaban el interés de los aficionados europeos.
Los futuros jugadores de los Wolves, André y Jhon Arias, también salieron de inicio, mientras que el portero de 43 años, Fábio, sigue jugando de manera asombrosa.
El inicio no pudo ser mejor para el City. Aké interceptó un balón en largo impreciso de Marcelo en el primer minuto, avanzó unos metros antes de conectar un potente disparo desde unas 25 yardas que se estrelló en el poste, para que Julián Álvarez empujara con el pecho el balón al fondo de la red, ya con Fábio batido.
Los brasileños generaron problemas al City hasta el minuto 27, cuando un intento de pase de Foden hacia el centro se desvió de forma descontrolada por encima de la cabeza de Fábio para colarse por el segundo palo.
Fue un golpe de inmensa fortuna, pero a partir de ese momento el City se hizo con el control absoluto del encuentro.
El canterano tuvo su propio momento de gloria a veinte minutos del final, esprintando hacia la línea de gol para conectar con un centro raso y potente de Álvarez.
Sin embargo, los mayores vítores de la noche por parte de los aficionados locales se los llevaron dos estrellas que no pudieron vestirse de corto, ya que Erling Haaland y Kevin De Bruyne aparecieron de manera intermitente en la pantalla gigante del estadio.
Álvarez, el extraordinario sustituto de Haaland, completó la goleada en el minuto 88 con un disparo raso y potente desde la frontal del área.
El pitido final dio paso a fuegos artificiales y a un espectáculo de luces a la altura de la hazaña del City: ganadores del ‘Repóquer’ en el año natural más grandioso de la historia del Club.
Este verano regresaremos a Asia sin títulos en juego, pero con el firme objetivo de trabajar para volver a levantar trofeos a lo largo de los siguientes diez meses.