A lo largo de su estelar carrera en el Manchester City, Kevin De Bruyne tuvo grandes momentos de magia.
Incluso para sus elevados estándares, el gol de la victoria del belga en Stamford Bridge a principios de la campaña 2017/18 fue algo especial.
El City había viajado al oeste de Londres a finales de septiembre tras un comienzo fulgurante de temporada bajo el mando de Pep Guardiola, ganando cinco y empatando uno de sus primeros seis partidos de liga.
Sin embargo, el enfrentamiento contra el vigente campeón de la Premier League de Antonio Conte prometía ser una prueba de fuego para nuestras aspiraciones al título y nuestra determinación.
El City respondió con creces al desafío, con KDB marcando la diferencia.
Los Skyblues habían sido el equipo dominante en todo momento, pero no habían logrado romper el empate hasta que De Bruyne apareció a mediados de la segunda mitad con su sello característico y espectacular.
Avanzando con potencia desde el centro del campo, De Bruyne primero fijó su objetivo antes de lanzar un gran zurdazo desde fuera del área que dejó sin opciones al portero del Chelsea, Thibaut Courtois.
Fue un remate especial de un jugador especial, uno que desató el júbilo desenfrenado tanto entre los jugadores como entre la afición visitante del City, dada la importancia del momento.
Como era de esperar, fue también una victoria que caló hondo en de un Guardiola que por fin pudo celebrar su primera victoria en Stamford Bridge.
“Kevin volvió a tener una actuación sobresaliente”, declaró el jefe del City.
“Es un chico muy tímido y humilde, pero Kevin tiene esa cualidad especial: puede jugar en tantas posiciones diferentes y es capaz de hacerlo absolutamente todo”.
“Estamos muy felices con la victoria, pero especialmente por la forma en que jugamos. Vinimos aquí a ganar y lo logramos”.
A partir de aquella noche memorable, el equipo de Guardiola nunca tuvo que mirar hacia atrás.
El City no sólo ganaría su primer título de la Premier League bajo las órdenes del catalán, sino que también haría historia al convertirse en el primer equipo inglés en alcanzar la cifra récord de 100 puntos.