La Araña consigue el tercer Mundial con su amada Argentina. Repasamos cómo ha sido la trayectoria de Julián Álvarez en Qatar para conseguir la tercera estrella albiceleste.

¡Argentina tiene por fin su tercera estrella! 36 años después la albiceleste pudo al fin levantar la Copa del Mundo. Argentina 1978. México 1986. Qatar 2022.

La albiceleste se coronó después de un Mundial de altas emociones, culminado con una final para la historia del fútbol. 3-3 contra Francia, con un 2-2 después de los 90 minutos y un 1-1 en la prórroga que llevó el encuentro a la tanda de penales. Desde el punto fatídico, los jugadores de Scaloni pudieron vencer por 4-2.

Julián Álvarez fue titular en esta final y tuvo un gran papel en el partido. Estuvo muy activo a lo largo de todo el encuentro. La Araña jugó hasta el minuto 102 de la final. 

Un torneo que nunca olvidará el de Calchín. Partió como suplente en los dos primeros encuentros y se hizo con la titularidad desde el tercero hasta la final a base de un trabajo incansable.

A continuación, repasamos cómo fue el Mundial de Julián Álvarez, detallando sus actuaciones partido a partido.

LLEGÓ AL MUNDIAL EN UN ESTADO DE FORMA ÓPTIMO

“Yo creo que llego muy bien. Trato siempre de estar enfocado en mí para estar al 100% físicamente. Estoy bien, estoy teniendo muchos minutos. Espero llegar de la mejor forma”.

Eran las declaraciones de Julián Álvarez en una entrevista concedida al Club antes de unirse a la expedición argentina para el Mundial de Qatar.

Los números le daban la razón. El delantero argentino llegaba a la cita mundialista en la mejor forma posible. La lesión de Haaland le abrió las puertas de la titularidad y lo aprovechó a las mil maravillas.

La Araña había marcado un gol en cada partido en sus últimas tres titularidades con el City y asistido en dos ocasiones.

Además, con la selección albiceleste, Julián Álvarez también venía enrachado. En los dos últimos amistosos previos al Mundial, había visto puerta ante Jamaica y Emiratos Árabes Unidos.

LA COMPETENCIA CON LAUTARO LE RELEGÓ AL BANQUILLO EN LOS DOS PRIMEROS PARTIDOS

Sin embargo, Julián Álvarez debía competir con un nueve con más experiencia en el fútbol internacional como es Lautaro Martínez.

El delantero del Inter de Milán es una pieza muy importante para la albiceleste y había sido puntal para que Argentina conquistara la última Copa América en 2021 anotando 3 goles durante el campeonato.

Lautaro, por galones, partía por delante de Julián en los primeros partidos del Mundial. Así se confirmó.

En el encuentro inaugural de Argentina ante Arabia Saudita, Scaloni alineó como titular al delantero del Inter. Lautaro no tuvo mucha suerte de cara a portería (hasta le anularon un gol por fuera de juego milimétrico).

La Araña entró como revulsivo en este encuentro cuando el marcador ya era de 2-1. Nuestro delantero dispuso de un par de oportunidades en las que estuvo muy fino, pero no pudo anotar. No obstante, dejó la sensación que Argentina tenía más peligro con él sobre el campo en los 31 minutos que jugó.

En el segundo encuentro contra México, en el que Argentina ya se jugaba la vida tras el batacazo inicial, también partió desde el banquillo. Entró en el minuto 63 con 0-0 en el marcador y, en el 64, Lionel Messi marcó el primero. El propio Messi asistió a Enzo Fernández en los compases finales para el segundo tanto. Una victoria que dejaba a Argentina dependiendo de ella misma para avanzar a octavos de final.

De nuevo, el sentimiento generalizado es que la albiceleste había generado más peligro con Julián Álvarez sobre el terreno de juego.

LLEGÓ LA PRIMERA TITULARIDAD Y LLEGÓ EL PRIMER GOL

Finalmente, a la tercera fue la vencida. En el tercer y último partido de fase de grupos, Julián Álvarez fue titular en detrimento de Lautaro Martínez.

El encuentro ante Polonia era trascendental. Una derrota dejaba fuera a la albiceleste del Mundial y una victoria posiblemente le daba la primera posición de grupo.

La Araña estuvo bien activa desde el minuto 1. Generó muchísimo durante todo el encuentro. En el 46, MacAllister le dio la merecida ventaja a los de Scaloni, que dominaron de principio a final.

Julián tuvo hasta tres oportunidades claras antes de ver portería. A la cuarta, un gran balón filtrado de Enzo Fernández dentro del área, lo acomodó el de Calchín de espaldas a la portería, se giró y soltó un latigazo imparable en el minuto 67.

Victoria, gol en su primera titularidad y pase a octavos de final como primeros de grupo. Un día redondo.

VIENDO PUERTA DE NUEVO EN OCTAVOS DE FINAL

Después de su buena actuación en su primera titularidad en un Mundial con Argentina, estaba claro que Scaloni lo alinearía de nuevo en el once inicial.

Los octavos de final depararon un cruce ante una sorprendente Australia, selección que pocos tenían en sus cábalas para la fase final.

Julián estuvo de nuevo muy activo, sin parar de generar espacios durante todo el partido. En el 35, fue otra vez Lionel Messi el encargado de abrir la lata.

Nuestro delantero finalmente halló la recompensa después de una muy buena presión de Rodrigo de Paul ante Ryan, el portero de Australia. El balón fue a los pies de Julián Álvarez, que también había presionado la salida del guardameta, y definió con mucha calma y clase.

Finalmente, un autogol de Argentina puso dentro del partido a Australia, que terminó ganando 2-1 con mucho sufrimiento.

PARTIDO LOCO ANTE LOS PAÍSES BAJOS

De nuevo, Julián Álvarez repitió titularidad contra los Países Bajos. La Araña llegaba enrachada al encuentro, después de dos partidos consecutivos anotando.

El de Calchín abrió muchísimos espacios en la defensa holandesa y, pese a que no contribuyó directamente en ninguno de los dos tantos que anotó la albiceleste, le dio al equipo aire fresco.

Argentina se avanzó en el minuto 35, con un tanto de Nahuel Molina después de una sensacional asistencia del omnipresente Leo Messi.

Todo parecía visto para sentencia con el segundo de los de Scaloni. En el 73, Dumfries derribó Acuña en el área. La Pulga no falló, con nervios de acero.

0-2 en el encuentro y Argentina tenía las semifinales a tiro. Con el partido prácticamente sentenciado, Julián Álvarez fue sustituido en el 82 entre fuertes aplausos de la hinchada albiceleste.

Sorprendentemente, sólo un minuto después, la Naranja Mecánica volvió a entrar al partido con un tanto de Weghorst de cabeza.

Cuando el partido parecía encaminado a la victoria argentina, una jugada de pizarra de la selección holandesa dio su resultado. Una falta en el borde del área sirvió para que Koopmeiners asistiera a Weghorst y este anotara su doblete particular. El 2-2 había llegado prácticamente en el último minuto.

Esto se tradujo en otros 30 minutos de prórroga para dos equipos ya muy cansados. Aunque ambos equipos tuvieron oportunidades, el encuentro se decidió en los penales.

Los holandeses vieron como sus dos primeros lanzamientos de penalti eran salvados por un Emiliano Martínez en estado de gracia, mientras que Argentina convirtió sus primeros tres.

Holanda se puso de nuevo en la tanda con un 3-3. Todo dependía de Lautaro Martínez. Si marcaba, sentenciaba el choque. Si fallaba, seguían con la muerte súbita. El delantero argentino marcó y envió al equipo de Aké a casa.

EXHIBICIÓN DE JULIÁN EN LAS SEMIFINALES

Con Argentina enrachada, ya sólo quedaban dos partidos para conseguir la ansiada Copa del Mundo.

Tocaba verse las caras con Croacia, que venía de derrotar sorprendentemente a Brasil en cuartos de final. La selección balcánica ya había llegado a la final del Mundial en 2018.

La Araña cuajó ante Croacia su mejor partido de todo el Mundial. Fue una carta de presentación al mundo para los despistados que quizás no lo valoraban como lo que es: un jugador diferencial. De nuevo titular, Julián Álvarez se exhibió. 

En el minuto 20, una gran cabalgada suya terminó con Livakovic derribándolo dentro del área. Penal provocado del de Calchín y, en la pena máxima, Leo Messi no perdonó.

Antes del final de la primera mitad, Julián nos dejó la que quizás fue su mejor acción en el Mundial. Recogió el balón casi en su propio campo, corrió como nunca hacia la portería con el balón en los pies y, tras una serie de rechaces, estuvo muy certero para anotar el segundo de Argentina.

Por si fuera poco, en los últimos minutos del encuentro, Julián anotó su doblete. Messi recibió el balón y bailó por el flanco derecho, le hizo un traje a Gvardiol, sirvió un balón precioso para que La Araña rematara de primeras y pusiera el 3-0 definitivo en el marcador.

Argentina, con un doblete de Julián Álvarez, estaba en la final.

UNA FINAL PARA LA HISTORIA

Julián Álvarez y su amada Argentina estaban a sólo 90 minutos de la gloria.

Francia, que se había mostrado como una de las mejores selecciones del Mundial hasta el momento, se plantó en la final jugando un gran fútbol.

Polonia, Inglaterra y Marruecos habían caído en octavos, cuartos y semifinales, respectivamente, a manos de los galos.

Evidentemente, después de su gran exhibición en semifinales, Julián Álvarez repitió titularidad en la final. 

Como en tantas otras ocasiones a lo largo del campeonato, Argentina hizo los deberes al principio y sufrió al final.

La albiceleste dejó un 2-0 en el marcador antes del descanso que parecía presagiar que la tercera estrella estaba casi al caer ante una Francia inoperante. Un correoso Di María tuvo mucha culpa.

En el primer tanto, en el minuto 23, Leo Messi anotó con mucha calma un penal que había provocado el extremo de la Juventus.

En el 36, un inmenso contraataque de Argentina dobló la ventaja de la final. Messi agarró un balón en el centro del campo, cedió para Julián Álvarez, que con un toque sublime lanzó la carrera de MacAllister por banda derecha. El del Brighton la puso con música para el Fideo, que no perdonó. Argentina ganaba y se gustaba.

La albiceleste tocaba con la punta de los dedos el Mundial. Pasaban los minutos y no se movía el marcador. Era el minuto 79 y el resultado era de 2-0.

Sin embargo, aún quedaba sufrimiento. Mbappé convertía un penal en el minuto 80 y en la acción posterior ponía el empate en el marcador. 2 a 2 y vuelta a empezar. Como contra Países Bajos.

En la prórroga, Julián Álvarez fue sustituido en el minuto 103 tras un trabajo de desgaste brutal. Se vació La Araña en el campo, como siempre.

Faltaban muchas emociones por vivir. En el 109, Lionel Messi anotó un gol con mucho suspense. Un disparo de Lautaro Martínez era rechazado por Lloris. Al rebote estaba La Pulga, que le pegó con la diestra como pudo. Koundé la sacó... pero desde dentro de la portería. El balón había superado la línea.

Argentina volvía a tenerlo en su mano, pero de nuevo tocaba sufrimiento. En el 118, cuando ya se cantaba victoria, Mbappé convertía otra pena máxima. Hattrick para el del PSG. 3 a 3 y sí... Vuelta a empezar.

De hecho, en el 121, Kolo Muani la retuvo con un disparo que Emiliano Martínez sacó con el pie de manera inverosímil. Se salvó Argentina y el partido se fue a la tanda de penales.

Allí, la albiceleste manejó mucho mejor los nervios. Messi, Dybala, Paredes y Montiel no fallaron. 4 de 4. Por parte de los franceses, falló Coman tras una gran parada del héroe Dibu Martínez y también erró Tchouaméni, que la mandó directamente fuera.

Ahora sí. No había tiempo más. Argentina no lo podía perder ya. Lo tenía por fin en el saco. 3 a 3 global y 4 a 2 en los penales.

Julián Álvarez y su queridísima Argentina sumaban la tercera estrella. La Araña anotó cuatro goles durante el torneo y fue, sin duda alguna, la gran revelación del campeonato.

El Manchester City tiene en sus filas a un campeón del mundo: Don Julián Álvarez. ¡Qué felicidad nos has dado, Araña!