De cara a nuestro viaje para jugar contra el Nottingham Forest, en nuestra última incursión en los archivos retrocedemos a marzo de 1990 y a un gol contra el City que fue inolvidable por una razón que causó mucha controversia.

Puede que hayan pasado más de 35 años, pero hay un incidente que es célebre en nuestras visitas al City Ground.

El legendario técnico Brian Clough estaba al mando del Forest y, aunque ya había transcurrido más de una década desde los días de gloria de los títulos de liga y el éxito en la Copa de Europa, seguían siendo un equipo formidable.

Así que el City, bajo la dirección de Howard Kendall, apenas un puesto por encima de la zona de descenso al entrar en los últimos meses de la temporada, llegaba con necesidad de conseguir algún punto.

Tras una primera parte sin goles, estábamos manteniendo al Forest a raya cuando el portero del City, Andy Dibble, atrapó un centro profundo de Garry Parker.

Segundos después, Gary Crosby marcó el gol de la victoria del Forest con una acción que desembocaría en decenas de cartas a la Federación Inglesa de Fútbol y en un cambio en las reglas.

Dibble sostenía el balón con una mano cuando el extremo del Forest se lo cabeceó antes de empujar la pelota a la red vacía.

Los jugadores del City estaban furiosos, pero el árbitro Roger Gifford dio validez al gol. El Forest se aseguró una victoria por 1-0 que nos dejó peligrosamente al borde de la zona de descenso.

Afortunadamente, el City encadenó después una racha de nueve partidos sin perder para salvarse con comodidad y Dibble pudo reírse del momento, a pesar de que aparece con frecuencia en los vídeos de grandes errores:

“Lo horrible es que a la temporada siguiente se consideró conducta antideportiva y te expulsaban por ello”, dijo el exguardameta del City en una entrevista con el Daily Mail.

“Le veo el lado divertido. Me he cruzado con Gary en la banda (Crosby ha entrenado en Burton, Derby y Sheffield United) y nos reímos y bromeamos sobre ello”: