Para salir victorioso del estadio del Liverpool, un equipo tiene que rayar a un nivel excelente en todos los frentes.

En primer lugar, los equipos que visitan Anfield deben igualar la intensidad y la exigencia física por las que los equipos de Liverpool son conocidos desde hace más de una década.

Y después, exhibir la calidad y la templanza necesarias en un escenario tan complejo para rematar al rival.

Liverpool 0-3 City | crónica del partido

El domingo, el City combinó ambos factores en una exhibición que el propio Enzo Maresca describió después como “la actuación perfecta fuera de casa”.

maresca, de récord

El italiano ha guiado al equipo a seis victorias en seis jornadas de Premier League en el arranque de su reinado en el City, igualando a Pep Guardiola, Carlo Ancelotti y Ole Gunnar Solskjaer con la racha victoriosa más larga para comenzar una etapa al frente de un equipo en esta competición.

Sin embargo, al margen del tiempo que acabe pasando en el banquillo, resulta difícil imaginar que haya muchas tardes que puedan dejar un sabor tan dulce como esta.

talento y esfuerzo

El viejo dicho afirma que los futbolistas de talento deben “ganarse el derecho” a exhibir su calidad a base de esfuerzo y determinación a la vieja usanza.

Y el City lo hizo con creces, superando en el despliegue a su rival por cuatro kilómetros en total, tras haber cubierto la friolera de 109,5 km entre todo el equipo.

Eso implica también ganar tu buena cuota de duelos, y el City se impuso tanto en las disputas a ras de suelo como en el juego aéreo: ganó 41 de 76 balones divididos en el césped y 13 de 24 en el aire.

‘jefe’ anderson

Elliot Anderson fue nombrado Jugador del Partido por su omnipresente actuación, y con absoluta justicia.

Recorrió 11,6 km en total, más que ningún otro futbolista sobre el campo, y ganó un total de doce duelos, cuando el siguiente mejor registro en ambos equipos se quedó en ocho.

Una primera parte frenética dejó poco margen para poner la pausa en el balón y encadenar secuencias de pases precisas, lo que hizo que esos duelos fueran aún más determinantes.

gigio, un muro

Y nada más arrancar la segunda mitad, Gianluigi Donnarumma demostró su condición de uno de los mejores porteros del mundo con tres paradas de mérito en los tres primeros minutos.

En total, el meta italiano tuvo que intervenir en seis ocasiones, mientras que Alisson solo realizó una parada para el Liverpool.

doku cambió el partido

Sin embargo, la entrada al campo de Jérémy Doku será vista por la mayoría como el momento clave en el que el partido se decantó a favor del City.

Tras provocar la falta de Ryan Gravenberch que le costó al centrocampista la segunda tarjeta amarilla, su disparo rechazado propició el remate de Erling Haaland para el primer gol, antes de firmar el segundo con un delicioso disparo con rosca.

Ese tipo de gol se ha convertido en una especie de marca registrada para él desde que estos dos mismos equipos se enfrentaron en el Etihad Stadium el pasado mes de noviembre.

Antoine Semenyo ya había mostrado el camino por la banda izquierda en un par de ocasiones, desbordando a Ronald Araújo mediante el regate aunque sin encontrar ese toque final que nos hubiera puesto por delante.

Sin embargo, Doku recogió los cimientos construidos por el trabajo del atacante ghanés y brilló con luz propia.

A pesar de estar sobre el césped algo más de media hora, sus ocho duelos ganados solo se vieron superados por Anderson, sus cinco regates completados fueron el mejor registro del partido y solo Rayan Cherki sumó más toques en el área rival que sus siete intervenciones.

Hasta tal punto llegó su impacto, que se convirtió en el primer suplente en marcar un gol, completar cinco regates y provocar tres faltas en un partido de Premier League desde Eden Hazard en mayo de 2016.

lujo en espacio reducido

El momento más decisivo de Cherki en el área del Liverpool fue, por supuesto, el tercer gol del City.

Ese magnífico destello de clase del francés llegó como colofón a una jugada de 41 pases consecutivos, en la que participaron los diez jugadores de campo.

Y así, tras el frenético intercambio de golpes y la intensidad pura del primer tiempo, el City acabó con un 65 % de posesión y 497 pases precisos, más del doble de los 240 del Liverpool.

El triunfo certificó una cuarta victoria consecutiva sobre el Liverpool y el segundo éxito liguero seguido en Anfield, un escenario donde solo se había ganado en dos ocasiones en todo el siglo XXI antes de febrero.

Asimismo, mantenemos el liderato en lo más alto de una naciente clasificación de la Premier League, habiendo visitado ya las plazas de dos de nuestros mayores rivales: el Manchester United y el propio Liverpool.

Teniendo todo esto en cuenta, resulta fácil entender la inmensa explosión de alegría de los futbolistas, el cuerpo técnico y la afición que festejaba en Anfield enarbolando los plátanos hinchables.