El City estrenó la condición de campeón del mundo con una inmensa remontada ante el Everton.
Los Toffees se adelantaron en la primera parte con un gol de Jack Harrison y a pesar de las numerosas oportunidades de gol creadas, los de Pep Guardiola se marcharon al descanso por debajo en el marcador.
Tras el paso por los vestuarios, Phil Foden igualó con un tremendo zapatazo desde fuera del área y Julián Álvarez culminó la remontada al transformar un penalti por manos de Amadou Onana en un disparo de Nathan Aké.
En el tramo final, Bernardo aprovechó una imprecisión en la salida del balón entre Pickford y Branthwaite para mandar un balón en perfecta parábola, a portería vacía, al fondo de la red.
El City despedirá año memorable con la visita del Sheffield United al Etihad el sábado 30.