El Manchester City se impusó al Preston North End en la tercera ronda de la Carabao Cup con un equipo repleto de jóvenes y caras nuevas.

El Manchester City se impusó al Preston North End en la tercera ronda de la Carabao Cup con un equipo repleto de jóvenes y caras nuevas.

Raheem Sterling recogió un esférico en el centro del campo e inicio un eslalon hasta el área rival para abrir el marcador. Él lo guisó, él disfrutó. Al Preston North End le sentó mal. No pudieron reaccionar a un Manchester City que justo acababa de tomar el control del encuentro. Al remate siempre fue suyo. A partir del minuto 19 de partido.

A diez para la llegada del descanso, Gabriel Jesus encontró su premio a la presistencia. Raheem Sterling recibió, trabajó y tocó para que el brasileño se hiciera con el balón dentro del área. Lo hizo en carrera para dejar atrás a su par y sacar un tiro raso, potente y cruzado. Ya había marcado previamente, pero el colegiado consideró que lo hizo arrancando en fuera de juego y el gol no valió.

La renta de goles se agrandó poco antes del descanso. David Silva probó fortuna pese al poco ángulo con el que contaba con respecto a la portería, pero tuvo la fortuna de que el esférico rebotase en Ryan Ledson.

Con tres goles de ventaja, el City evitó sufrir en la segunda mitad para asegurarse el pase a la siguiente ronda. Y no sucedió. Controló el Manchester City. Marcó el ritmo y se gustó.