El Manchester City inicia su andadura en la Liga de Campeones. La competición más grande de Europa. El mayor premio a nivel de club en el continente. La joya de la corona está en el punto de mira.

Hace tres temporadas, un único gol en propia meta de Fernandinho apeaba al City de la final de la Liga de Campeones y entregaba el billete al Real Madrid. La cota más alta jamás alcanzada por el club en la máxima competición continental. Una hazaña con regusto amargo.

El pasado mes de abril, el City se encontró ante la posibilidad de alcanzar ese mismo escenario y, además ganar la Premier League. Los de Pep Guardiola llegaban a esa fecha habiendo perdido solo cuatro encuentros en toda la temporada, pero el Liverpool en dos ocasiones y el Manchester United en liga, aumentaron esa cifra hasta los siete partidos. Un golpe duro del que los sky blues supieron rehacerse para terminar llevándose la competición liguera rompiendo varios récords por el camino.

Pero siempre surge una nueva oportunidad, y el miércoles los mancunianos inician una nueva andadura en una competición que se les resiste tanto como les atrae. Conquistarla es el objetivo.

“Tenemos una plantilla joven, que ha ganado en experiencia”, dijo Mikel Arteta en la rueda de prensa previa al choque frente al Olympique de Lyon. “Nos sentimos más preparados que en los años anteriores”.

El exfutbolista vasco se sentará en el banquillo ocupando el puesto de Pep Guardiola, sancionado tras su expulsión en el último choque del City de la Liga de Campeones ante el Liverpool en abril.

Él dirigirá a un equipo que ha iniciado la campaña con estilo, contando sus partidos por victorias salvo el empate en casa del Wolverhampton Wanderers en la Premier League. Pese a ello no hay exceso de confianza. El 3-0 inflingido al Fulham fue suficiente para sumar los tres puntos, pero no para dejar del todo satisfecha a una plantilla que quiere más. “Fue una lástima no culminar más ocasiones. Tenemos que ser más efectivos, despiadados”, lamentó Fabian Delph el sábado.

Saltaran con hambre los jugadores del City al césped del Etihad Stadium. Al igual que el equipo con el que se encontrarán el miércoles. El Olympique de Lyon no ha tenido el mejor de los arranques. Llegan a Manchester tras empatar a dos en casa del Caen el pasado fin de semana, un resultado que les deja en séptima posición, con siete puntos, después de cinco jornadas en Ligue 1.

Los gones gozaron de doce años seguidos de participación en la Liga de Campeones, alcanzando el mismo techo que los sky blues: las semifinales. Tras dos temporadas de ausencia en el torneo, vuelven con caras conocidas, como las de los atacantes Bertrand Traoré (ex del Chelsea) o Memphis Depay (ex del United). Ambos veloces y potentes, físicos y técnicos, como el resto de un ataque que también componen el capitán y especialista de tiros libres Nabil Fekir, o Moussa Dembélé, que marcó dos veces al City en el empate frente al Celtic de la Liga de Campeones 2016/17. Jason Denayer, excanterano del Manchester City, también regresará a la que fue su casa después de disputar los dos últimos encuentros de su equipo en el eje de la zaga.

Será un camino tortuoso, complicado. Con piedras en el camino. El miércoles, el City se topará con la primera para tratar de superarla. Será el inicio del recorrido que le lleve a alcanzar -o no-, la joya de la corona. Vuelve la Liga de Campeones.