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Primer equipo

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De la A a la Z: U para Universal

Un premio universal.

Un premio universal.

La Copa Mundial de la FIFA. El mayor espectáculo del planeta. El mayor premio del universo fútbol.

La historia de la competición es larga y apasionante. Es donde nació el giro de Cruyff, y donde la mano de Dios acabo con las esperanzas de una nación. Es donde Pelé y Diego Armando Maradona grabaron sus respetivos nombres para la posteridad con actuaciones que reinventaron el fútbol. Es donde Paul Gascoigne se hizo con los corazones y las mentes de una generación de aficionados de Inglaterra. Luego vino el fallo de Roberto Baggio, la indiscreción de Zinedine Zidane o el cabezazo en plancha de Robin Van Persie. No existe torneo en el mundo, en ningún otro deporte, que pueda alcanzar las cotas de dramatismo y significado de la Copa Mundial.

Sigue siendo el punto álgido de la carrera de cualquier jugador. A pesar del capitalismo global posterior a la década de los 90 con el que los clubs más grandes generar beneficios y son tan poderosos que pueden juntar equipos más fuertes que muchos países. El impacto social y político de un Mundial es mucho mayor que el del fútbol de clubes.

Durante cuatro semanas cada cuatro años, el mundo se junto para divertirse con el fútbol. Y rara vez decepciona. En un mundo dividido por razones económicas y raciales, donde el miedo “al otro” es palpable, la Copa del Mundo se convierte en un evento que se enfrenta al odio y las desconfianzas, uniendo naciones frente a un estampado de color, diversión, y libertad. Es un evento importante, en el que surgen los grandes nombres de este deporte, y con ellos nuestra admiración y respeto.

David Silva se convirtió en campeón del mundo en 2010, siendo parte del brillante equipo español que levantó el triunfo en Sudáfrica. Tres días más tarde firmaba por el City en un fichaje que cambiaría a nuestro club para siempre. Silva no solo trajo la experiencia de ganar un Mundial, sino también estilo y calidad para ayudar al Manchester City a mejorar hasta alcanzar un punto al que no había llegado nunca. Una afición que siempre valoró el trabajo duro y el esfuerzo sobre todo lo demás, se veía expuesta a un arte que cambió su forma de ver el fútbol. Ahora, los cityzens apreciamos otros aspectos del juego, como la visión, el movimiento, el pase, la inteligencia y un gran primer toque. Todo ello gracias, en gran parte, a la influencia de Silva.

Jugó tres partidos en 2010 mientras España se dirigía a su primera Copa del Mundo. Ahora, ocho años más tarde, su importancia en el equipo es mucho más obvia. Mientras muchos integrantes de la vieja guardia de España se han retirado o se acercan al final de sus carreras, Silva, con 32 años, sigue teniendo una importancia capital en el ataque de la roja. Ha jugado 125 partidos, y es sexto en la lista de jugadores con más partidos en España. Es, sin duda, uno de los mejores futbolistas de la historia de su país.

Cuantificar su influencia en el club es imposible, pero en un momento en el que el City necesitaba hornear una mentalidad ganadora, traer un jugador que ha ganado el premio último, universal en el balompié, fue crucial. Era alguien que había conquistado el mundo, y era uno de los nuestros. Con ese pedigrí, seguro que ya estábamos listos para el éxito.

Nuestros números desde su llegada sugieren que su fichaje fue un movimiento magistral.

Primer equipo

De la A a la Z: R para Reyna

Claudio Reyna durante el empate con Italia en el Mundial 2006.

Claudio Reyna es recordado, merecidamente, por ser uno de los jugadores estadounidenses con mayor talento.

Claudio Reyna es recordado, merecidamente, por ser uno de los jugadores estadounidenses con mayor talento.

Primer equipo

De la A a la Z: Q para Quinn

GREEN GIANT: Niall Quinn in the thick of the World Cup finals action for the Republic of Ireland

El longevo atacante fue protagonista de los mejores momentos de Irlanda en la Copa del Mundo.

De la A a la Z: Q para Quinn

Primer equipo

De la A a la Z: P para Phelan