Benjamin Mendy será el único representante del Manchester City que el domingo podría ganar la Copa del Mundo.

El lateral izquierdo, sin embargo, no disputó la semifinal en la que Francia derrotó a Bélgica en San Petersburgo. Sus compañeros de equipo Vincent Kompany y Kevin De Bruyne sí completaron los 90 minutos de un encuentro disputado y reñido.

Fue Samuel Umtiti quien, en el minuto 51, abrió la lata con un cabezazo que también golpeó a Marouane Fellaini antes de colarse en la meta de Thibaut Courtois. De Bruyne trató de guiar a los suyos hacia el empate con envíos peligrosos al área, pero la estrella del City no brilló como de costumbre, y Francia disputará su tercera final de una Copa del Mundo.

Lo hará el domingo frente a Croacia, que se impuso en la otra semifinal a Inglaterra. John Stones, Kyle Walker y Raheem Sterling salieron de inicio, y vieron como a los cinco minutos Kieran Trippier lanzaba un libre directo al que jamás llegaría Danijel Subašić.

Inglaterra se puso pronto por delante, pudo ampliar su ventaja pero no aprovechó las ocasiones que se le presentaron. Y terminó pagándolo. Croacia creció e Ivan Perišić se adelantó a la defensa para empatar en el minuto 68.

Ambos equipos buscaron, sin suerte, el gol que les llevase a la final del domingo. Nadie lo logró antes del minuto 90. A diez minutos del final del tiempo extra, Mario Mandžukić lo encontró. Walker despejó el balón, Perišić lo ganó en el aire, y Mandžukić confirmó que Croacia sería la segunda finalista del Mundial de Rusia 2018.

Los cityzens belgas e ingleses tienen su última cita del campeonato el sábado, con el tercer puesto en juego.