Apartado el infortunio de las lesiones, Ilkay se ha convertido en uno de los jugadores más utilizados por Pep Guardiola en las últimas tres temporadas.

Joachim Löw, seleccionador germano, ya lo ha advertido después de su debut con Alemania en octubre del 2011: “Será un superclase”. Pep Guardiola no ha tenido duda en calificar a Ilkay esta temporada como “uno de los mejores fichajes de la historia del club”. Con el historial de lesiones archivado, los ocho títulos ganados por el equipo en los últimos tres años no se entienden sin la notable aportación de Gündogan.

Una lesión de rodilla solo permitió al centrocampista alemán disputar 16 partidos en su primera temporada. Ahora, Ilkay siempre ha figurado entre los cinco jugadores de campo más utilizados por Pep Guardiola en los últimos tres crusos, moviéndose en la cincuentena de partidos por campaña. En la presente ya alcanzó los cuarenta, los mismos que Bernardo Silva.

Hijo de emigrantes originarios de la ciudad turca de Izmir llegados a la cuenca minera del Ruhr en los ochenta, Gündogan ha recuperado la mejor versión del aquel futbolista inmenso y con sinfín de detalles técnicos que le hacían uno de los centrocampistas más prometedores del mundo.

“Es un jugador excepcional que puede jugar en varias posiciones”, ha dicho sobre él Pep Guardiola. “Le eché mucho de menos durante mi primera temporada aquí, cuando al cabo de pocos meses tuvo una grave lesión de rodilla. Estuvo seis meses fuera y lo acusamos”.


                        Gündogan. Guardián, creador, goleador.
Gündogan. Guardián, creador, goleador.

Fue el tercer gran infortunio en la carrera de Ilkay. Una lesión en los ligamentos de la rodilla que se sumó a la inflación en el nervio de la espalda que supuso un calvario de más de 400 y alejarse de la gloria mundialista de la selección alemana en Brasil y una dislocación en la rodilla derecha que le apartó de la Eurocopa dos años después, el verano de su llegada a Manchester.

Un diez, un mediocentro o un interior. En el Dortmund bicampeón de la Bundesliga y subcampeón de Europa en 2013, en el que compartía vestuario con Mario Götze o Robert Lewandoswki, dirigidos por Jürgen Klopp, destacó por su versatilidad y la capacidad para desarrollarse y comprender todas las posiciones del centro del campo.

En el triángulo de Pep Guardiola que garantiza el control del juego, el dibujo que ha permitido a un David Silva en contacto con el balón como nunca antes exhibirse de una manera no vista en sus años previos en Manchester y a De Bruyne desplegarse en todas su exuberancia técnica y física, Ilkay guarda el balón con la misma facilidad con la ayuda al equipo a progresar hasta la portería rival.

En ese escenario superpoblado, la capacidad de asociación se multiplica y el rendimiento goleador de los centrocampistas también se ve incrementado. Gündogan suma 22 goles en los 154 partidos con el City, registros que ya superan los logrados en ese Dortmund antisistema que asombró y fascinó a Europa a principios de la década (157 partidos, 15 goles).

"Guardiola y yo vemos el fútbol de una forma muy similar", ha asegurado Gündogan. “Jugó en una posición parecida a la que estoy jugando ahora y también es un gran admirador de los mediocampistas".

El juego es de los jugadores y como más bueno es el jugador más fácil es proponerle cosas. Pep tiene carta blanca con Ilkay.